125 AÑOS DE DRÁCULA #Español #Vampiros #VidaEterna #Literatura Hoy se cumplen 125 años de la publicación de Drácula de Bram Stoker. Cuando leí la efeméride me dio por pensar en cuánto nos hemos acercado en un siglo y cuarto a ese mito de la inmortalidad. También recordé algunas de las reflexiones que hicimos durante la dinámica de vampiros y me ha dado por pensar en ello un poco más en profundidad. En parte, solo en parte, creo que estamos buscando ser Drácula. A ver si me explico. Desde que se publicó la novela hasta ahora casi hemos duplicado la esperanza de vida al nacer. Algo menos de 50 años entonces y cerca de los 90 años hoy de expectativa media. Sin duda la búsqueda de la longevidad es uno de los fines humanos que se ha visto impulsado por las mejoras en medicina, sí, pero sobre todo en higiene y salubridad de nuestros espacios vitales. Por ejemplo, no sé si se imaginan hace 125 años a la gente tirando sus orines y sus defecaciones por la ventana al grito de ‘’agua va”, pero es un hecho. No solo te podían caer encima los desperdicios de toda una familia, sino que, en cualquier caso, permanecían allí, en la calle, hasta que algún servidor municipal le diese por limpiarlo… o sencillamente se lo llevasen las lluvias. Pero hemos ido un poquito más allá. A través de la trascendencia de lo físico (transhumanismo) pensamos ya en codificar digitalmente nuestra mente para llegar a ser eternos. Esto es: la inmortalidad. Ya no buscamos vivir más, sino que queremos vivir para siempre. Igual que Drácula, que, en principio, era inmortal. Pero el archiconocido vampiro más famoso tenía que renunciar a varias cosas para ser tan poderoso y casi inmortal: ya nunca podría ver la luz del día, ni disfrutar del sabor de los alimentos… tenía que renunciar a todo ello. Pero sobre todo renunciaba a su propia HUMANIDAD, para convertirse en una suerte de bestia de las tinieblas. En parte, lo mismo parece que nos espera. De alcanzar algún tipo de vida eterna, será renunciado a nuestra humanidad. Ya sea como seres etéreos y angelicales, ya sea como seres-máquina mejorados por la tecnología, tendremos que renunciar a gran parte de aquello que nos hace imperfectos/as, a aquello que nos hacer mortales. A aquello que nos hace humanos. Masacres, guerras, miseria, pobreza, desigualdad por un lado y extrema riqueza y poder sobre los demás por otro, me hacen pensar otra cosa que también nos aproxima a nuestro amigo de los colmillos más famosos de la literatura y el cine. El viejo conde Drácula no vivía eternamente porque logró un elixir de la vida o porque bebió del Santo Grial, sino que vivía para siempre gracias a que chupaba la sangre de otros seres vivos, gracias a robar su vida, a apropiarse de ella. 125 años y resulta que nos acercamos cada vez más a la figura del vampiro. Hacia su mundo de tinieblas donde para vivir debemos renunciar a lo que somos y extinguir la vida de otros para nuestro beneficio. No sé. Casi prefiero retroceder y vivir solamente hasta los 50 bajo el riesgo de que me caiga un montón de meaos y excrementos que llegar a los 90 para descubrir que todo cuanto hemos avanzado ha sido a costa de nosotros/as mismos. @Loucy
9 comments
El cartel no tiene desperdicio. Obra maestra del diseño gráfico.
Jajaja. Más bien de arte urbano en paredes de Madrid.
vivir forever a costa de la sangre de otros. creo muchos ya apostaron a ser Drácula desde hace años, solo que aún no muestran los colmillos públicamente.
Todas las historias sobre inmortalidad que he leído, visto y demás, siempre vienen acompañada de un toque de desesperación y agonía. Así que... ¿Podemos llamar la inmortalidad realmente una vida? Ya que para obtener la inmortalidad significa tomar la vida de otros (ya sea chupando sangre como el caso de los vampiros o asesinándolos), para así alargar la propia. Así que al final, no quedara nadie más a quien robarle la vida y viviremos eternamente en soledad. ¿Eso suena realmente bien? Como dices, no sé si vale realmente el sacrificio, habría que pensarlo muy bien, porque vivir eternamente a costa de nuestra humanidad, lo cual nos hace ser lo que somos, pues deja mucho para pensar. Nos estaremos leyendo.
"No sé. Casi prefiero retroceder y vivir solamente hasta los 50 bajo el riesgo de que me caiga un montón de meaos y excrementos que llegar a los 90 para descubrir que todo cuanto hemos avanzado ha sido a costa de nosotros/as mismos." Y es que en esto, tienes toda la razón, creo que apuntamos directamente a deshumanizarnos, es mas, ando convencido íntegramente de que ya lo hemos hecho y lo peor de todo el asunto es que se ha normalizado, también romantizado el hecho de ser un vampiro. Hoy en dia nos devoramos las conciencias y eso es una forma de perder humanidad, pues la mayoría andamos atorados con pensamientos bien sea en el futuro o en el pasado, sin poder disfrutar a plenitud el momento actual, preocupándose por otras cosas que en realidad no merecen excesiva atención. Te digo sinceramente que soy partidario de la eutanasia, lo comente en estos días y me dijeron que yo pensaba eso por el problema actual que estoy pasando, y resulta que esto ha sido un pensamiento que tengo hace muchos años, tomado desde la calma y el raciocinio, pero claro, el tenerlo y exponerlo públicamente me convierte en una especie de suicida. Y es que entre vivir pensando que quiero ser un vampiro teniendo una serie de limitaciones o condiciones, prefiero tener la oportunidad de libremente elegir cuando puedo dejar de existir, que si por mi fuera, hubiese sido hace muchos años, pues soy el primero al que no le place para nada el mundo y las cosas como vienen estando desde hace mucho. Hemos sido engañados, nada es verdad y todo es mentira. Vaya tela mi querida @Loucy. PD: mi salud sigue igual, te respondo antes de que preguntes.
Sí, creo que avanzamos más rápido que nunca, pero no nos preguntamos hacia dónde lo hacemos. Corre, corre... ¿a dónde?... da igual, tú corre. Al menos 'igual' no es 'peor'. Cuídate Reinaldo. Demasiadas pequeñas cosas bonitas para vivir aun como para desistir. Y ahí también está la vampirización. Las ideas que nos inoculan sobre lo que es una 'vida plena' provocan que no prestemos atención a las pequeñas cosas y a los pequeños placeres. Y la imposibilidad de alcanzar ese ambicioso estatus, que no hemos elegido, que nos dice y nos define lo que es la 'plenitud, la felicidad y el éxito en la vida' según criterios sesgados, hace que las personas se sientan infelices y desgraciadas. Dicho de otro modo, nos dicen cómo es la manera correcta de ser felices, como si hubiesen decodificado y metido en un frasquito la fórmula patentada de la felicidad. Cuando en realidad, es algo subjetivo y plural. Existes muchas fórmulas. Tantas como seres humanos. No nos dejemos llevar por definiciones ajenas de la felicidad, la plenitud o el éxito y definamos la nuestra propia. Por eso, la eutanasia es algo que me genera dudas porque... ¿cómo saber lo que ha de venir? ¿Cómo saber qué posibilidades estamos cancelando? (Como la historia de mi amigo en silla de ruedas). Eso sí, hay casos (agonía, dolor insoportable, imposibilidad de curación... etc) en los que sí que la justifico, más por piedad que por ideología.
Muy interesante esa analogía que haces de la búsqueda de eternidad del hombre y la conseguida por el habitante más famoso de Transilvania. La sangre es vida y la palabra "Chupasangre" está asociada a ese que se aprovecha y devora a otro, para sobrevivir y crecer el. Recuerdo mucho aquella película "Noventosa" Drácula de Bram Stoker Dirigida por Frances Ford Coppola, con actuación de Gary Oldman, Anthony Hopkins y Wynona Ryder entre otros
Que bien te quedo! Lo volví a leer! Eso es lo bueno del desierto! Te deja apreciar, con calma, una traslucida gota de agua! Saludos grandes
bueno, por lo que leo yo voy por el camino de convertirme en otro drácula, ya casi no veo la luz del día jajajajjaaja, eso es un síntoma verdad? 🤣🤣