UNA VERDADERA RELIQUIA Remontando en los buenos tiempos es recordar cuando en ningún hogar faltaba el famoso aceite El Gallo. Para muchos una reliquia, para mí era un dolor en la boca del estómago cuando veía la bendita lata en la cocina de mi mamá por para ella este es el aceite milagroso. Si me daba tos, tómate una cucharada de aceite, si me dolía las piernas, úntate un poquito de aceite. Si tenía el cabello reseco, vamos a echarte un poquito de aceite con aguacate. Diooooos, vivía bañada en aceite El Gallo, el olor me daba náuseas, no quería ver la latica por ningún lado. Ahora todo ha cambiado, ahora he comprendido la importancia de tener una latica de esta en nuestros hogares. No sólo sirve para lo que mi madre me daba sino que brinda muchos beneficios a nuestra salud que yo desconocía. Entre estos beneficios está la disminución del colesterol malo, para controlar la hipertensión, la diabetes y las trombosis. Ayer en mi salida semanal me tropecé con esta lata y recordé a mi madre con su aceite El Gallo, así que decidí comprarlo para darle todo los usos que cuando niña me obligaba. Así que esto es lo que llamamos madurar, cuando después de muchos años comprendemos la importancia de las cosas. También te obligaban a tomar aceite? Puedes contarme tu historia. 😁
5 comments
Hola. Eso es verdad. Creo que no hay un aceite de oliva más popular que el GALLO, dicen que es bueno hasta para el mal de amores. Cómelo todos los días en ensaladas verdes, sobre todo con muchas espinacas, brócoli y coliflor. Sudados! Divino y bueno para el guayabo.
En lo particular nunca me gustó el olor hasta que probé un salmón con una salsa hecha a base de aceite de oliva, alcaparras y crema de leche que me dejaron un delicioso aroma; de eso han pasado unos cuantos años y aun recordando mi mente puede recrear el sabor..!!
Lo que si es bien cierto son los múltiples beneficios que contiene, así que no queda de otra que taparse la nariz y rezar la oración de aceite El Gallo, horrible tomento, qué haces afuera? Vamos pa dentro🤣🤣🤣 nuestro cuerpo lo agradecerá.
Muy graciosa tu historia, a mi también me ha pasado algunas cosas así, que solo comprendemos a cierta edad, algo que ayer nos molestaba hoy lo recordamos con risas, y cierta nostalgia , que bueno que pudiste comprar tu aceite, a bañarse de aceite (risas)
Y lo peor es que seguimos los mismos patrones con nuestros hijos y nietos. Así que estos son legados de familia y el aceite de oliva va entre esos legados.