read.cash Log in
@Osmanrez more from that month

CONTINUACIÓN. El INTERCAMBIO DE REGALO. Cuentos De Navidad No Tan Navideños vol. 3 ...de la impresión no pudo mantener la caja entre sus manos y la dejó caer al suelo... De su interior salió rodando un cilindro de goma con forma fálica, color negro de gran dimensión. Al verlo todos empezaron a reír, la joven de los nervios y por inercia se agachó a recogerlo y al levantarse se vio en sus manos un gran auxiliar íntimo para damas osea un consolador o vibrador. Las risas no paraban, los muchachos comenzaron a decirles cosas inapropiadas. Ella allí inmóvil, su cara tomó el color rojo de la típica vergüenza viendo como todos a su alrededor la miraban con aquello en sus manos. Lo lanzó al suelo y salió corriendo del gimnasio donde resonaban las carcajadas. Corrió hacia uno de los cuartos del departamento de seguridad donde acostumbraban cambiarse los vigilantes. Se encerró a llorar desconsolada, no lograba entender como podían hacerle eso, si ella nunca se había metido con nadie. Lloro por unos largos minutos, a tal punto que las lágrimas bajaron mezcladas con el rimel con el que adorno sus ojos manchando el hermoso vestido color turquesa que tenía puesto. De repente se secaron sus lágrimas, sintió como la rabia se apoderaba de ella. Era un sentimiento que pocas veces había sentido pero sabía muy bien identificar, miró hacia unos de los lockers de los vigilantes donde guardaban sus cosas, y alli vio algo que le ayudaria a drenar tanta tristeza e ira que sentía en su interior. Tenía un intenso color plateado con una empuñadura de color negro, se acercó y la tomó, era un arma que había dejado uno de los vigilantes guardada. Sonrió, reviso y se percato que tenía algunas balas en su interior. Seco su cara, abrió su cartera, sacó el maquillaje y volvió aplicarlo para disimular lo desencajada que había quedado luego de tantas lágrimas, lo guardo nuevamente junto con la pistola, cerró y salió de aquel cuarto. Al acercarse al gimnasio podía escuchar la típica música navideña mezclada con las risas y voces de todos los que hasta hace poco se burlaban de ella. Entro con su cara en alto, vio a todos sentados en una larga mesa donde estaban disfrutando de la cena que ella misma ayudó a preparar. Empezaron a murmurar y ella sin inmutarse se dirigió hacia la pequeña tarima donde minutos atrás había pasado aquella vergüenza. Tomo el micrófono y pidió que por favor le prestaran atención. Todos la miraron y entre risas le prestaron atención. Ella sonrió y saco de su cartera el arma, la empuñó quito el seguro y sin decir más la apuntó a su cabeza y la accionó. El sonido de aquel disparo dejó en silencio todo el lugar. La sangre roció el hermoso arbolito central dejando unas gotas que luego fueron callendo de sus frondosas ramas, pintando el suelo de un color rojo fuerte. Todos quedaron impactados, algunos corrieron para auxiliarla, cuando quitaron de su mano el arma vieron como tambien sostenía un pequeño trozo de papel pintado con algunas gotas de sangre, lo revisaron y decía... Gracias por alentarme a tomar esta decisión. Fin.

6 comments

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.