Entregarse a una causa da lo mejor de nosotros mismos, por eso, yo ando completamente entregado a mi causa, a diario no ceso en mi práctica, se ha convertido en un ritual del cual disfruto en la intimidad de mi soledad, inclusive mientras estoy escribiendo. Y es que me gusta hacerlo, cada vez que lo hago siento placer, enseguida mi cerebro dispara endorfinas y me siento mejor. Paso mi mano sobre mi cabeza, acariciando mi gris cabellera que ya por lo larga se asemeja a la de amigo hippie, ese al que le dicen "el peludo, "jesucristo" y otros nombres cónsonos con su melena. El sentir la caricia de mi mano sobre mi cuero cabelludo me brinda tranquilidad, es como si calmara a la fiera interior que hay en mi y por momentos pudiera centrarme en escribir lo que necesito, la inspiración viene en seguida y las ideas fluyen por si solas a través de mis dedos, y entonces comienza la magia del escribir, y por el lado de ustedes de la lectura. Debo decir también que he llegado a pensar en que en ocasiones este me ha parecido un acto narcisista, pero luego me he dado cuenta de que no me vanaglorio en ser hermoso, sino que disfruto del placer que me brinda el hacerlo, y entonces pasa a ser un acto hedonista, del cual no me siento arrepentido en lo más mínimo. Este podría decir que es mi "tic" nervioso, o mi maña cuando estoy escribiendo y necesito inspiración instantánea, me acaricio el cabello y luego de sentir esa caricia, todo va bien en mi día. Y tú cuéntame, ¿cual es tu hábito o manía que utilizas para complacerte durante el día? #caricias #habitos #estilodevida #manias #curiosidades #vida #escrituracreativa #blog
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