No hay un modo, no hay un punto exacto, te doy todo y siempre guardo algo. Es la forma en que llevo mi vida, a ese ritmo como lo expresaba Eudomar Santos en la popular y conocida telenovela "Por estas calles": como vaya viniendo vamos viendo; y aunque no siempre estoy de acuerdo con dejar las cosas al azar porque me apego a la lectura de los "signos" que me da la vida, hay momentos en que para jugar este juego de la vida, dejo que el cauce de las cosas siga su ritmo natural, porque en mi experiencia he aprendido que si forzás a que a juro ocurran las cosas, sueles obtener resultados alejados de lo que quieres, claro solo en ocasiones. Y es que esto es algo que he aprendido a hacer a puro pulso, por eso hoy que hoy no solo sigo sin saber que un cigarrillo y un café sea la excusa para un tiempo de los dos, y cuando eso pasa me voy a caminar en esta grande ciudad, presintiendo que algo bueno va a pasar. Y cuando veo al final parece que pude reaccionar, recupere el lugar, y logre avanzar, subir al próximo escalón, que es lo necesario, lo que quiero, ser mejor, partiendo de un punto en el que no tenía nada, y ahora he llegado donde tengo más que antes, no todo, pero si un cambio significativo. Y este es el arte del vivir, que con una prosa, te cuento mi vida. ---------- La tesis del texto de hoy es inspirada en "Signos" de Soda Stereo e "Igual que ayer" de Enanitos verdes. Feliz fin de mes mi querida audiencia!.
1 comment
Pues buen punto de vista, aveces tenemos en cuenta los signos y sus consejos pero no siempre la mayoría de las veces dejamos que las cosas fluyan