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@Mateusz

Hace rato leí al chamo Vick, @BigBDP, y me dejó intrigado con su vaina de los llanos, entonces le dije que se atenga a las consecuencias. Quienes han leído el material de Big saben que él es uno de los únicos usuarios que tiene muchos personajes de los que podríamos hablar como fanfics. Sacando una historia alternativa de cómo pueden verse también las cosas desde nuestro entendimiento, en esta ocasión, propongo una #NoDinámica a la que llamé: Deconstruyendo el BigVerso; tiene un reto final para otros bots, pueden o no aceptarlo. Pueden tomar uno, o algunos de sus personajes dándole los créditos respectivos para, sobre ellos escribir un relato paralelo. Voy: AYUDAAAAAA En el barrio de los P existe una familia formada por Karla Páez y su gato: el gordo Joe. Este felino tiene sobrepeso porque practica zumo y está en la lista de enamorados de Gelatina. Su mejor amigo, apodado El Tuerto, pero con el nombre de su abuelo: Scarface, sabía de las intenciones de Joe para enamorar a una gata pretenciosa de otra urbanización, por eso, quiso arreglar el terreno invitando a Gelatina al bar Klausman para conversar acompañados por unos daikiris de sangre con sabor a fresa. El Tuerto era un macho experimentado, pero si andaba por los tejados buscando gatas, soltaba demasiado el hocico. Cuando Lucy, flechada por el felino enano Matías en ese 14 de febrero escuchó las confesiones de cama del Tuerto acerca de las intenciones del gordo Joe, decidió tramar un plan porque tenía una rencilla con Bastet debido a que Mushu, su eterno amor desde la adolescencia, también estaba enamorado de la diosa. Luego de arreglar las peleas con Carlota y su mala suerte al estar con un gato que solo hablaba de sí mismo en vez de por lo menos morderle la oreja, fue a su casa para llamar por teléfono a Mushu y así informarle que el gordo Joe trataba, con el Tuerto, de crear un plan de conquista. Mushu era amigo de los mini tigres del barrio de los P, así que fue a buscarlos para que le dieran una solución porque tenían un reino en el que dominaban a una pareja de tontos que trataban de esconderlos con una cerca bien alta de la vista de Pizarro. Estando en el patio con los tigres que sufrían de enanismo, igual a los que no se ven ni con lupa en la foto de la catira Populus, Mushu les pidió ayuda porque quería tramar una emboscada para deshacerse del obeso Joe. Al inicio ellos se negaron al maquiavélico plan de Mushu porque le tenían cariño a su vecino gordo ya que solía robarse la comida de su dueña para darles a ellos. Mushu les presentó una buena cantidad de petro que agarró de la cartera de Marina, ambos le respondieron que volviera al otro día por su respuesta. Llegó la noche siguiente y Mushu desesperado fue al patio de los Populus para saber cuál era la decisión que tomaron al respecto. Él no entendió cómo pudieron acceder tan rápido de un día para el otro si ni siquiera les había dado la recompensa por aniquilar al obeso. Estaban tramando el plan cuando se percataron que en la cerca había una sombra de gato. Al verse descubiertos, identificaron al intruso, y le prometieron a Mushu que se harían cargo porque sabían de quién se trataba: nada más y nada menos que el Tuerto. Le dijeron a Mushu que se escondiera mientras ellos actuaban, lo hizo así y con astucia dejaron una perca entera tirada en el patio porque sabían que así como no se resistía al cortejo con las gatas, mordería el anzuelo con un pescado fresco y entero. Cuando el Tuerto se acercó, ellos lo golpearon, creyeron que estaba muerto el momento en que el doctor Populus los detuvo y pensaron que él lo tiró a la basura, sin embargo, Scarface sobrevivió, y arrastrándose fue a la casa del gato de la nieve para recuperarse, y apenas pudiera darle aviso a Joe y a Gelatina sobre los planes del tirano Mushu. Al día siguiente los mini tigres, por medio de un servicio de VPN para que no identificaran la llamada, se comunicaron con la entidad sanitaria que se hacía cargo de los gatos callejeros; hicieron una denuncia formal en contra del gordo Joe asegurando que él sufría de rabia y toxoplasmas, y que había enfermado a muchos recién nacidos y mujeres embarazadas; revelaron la dirección de la casa de la humana encargada del practicante de zumo, y luego cerraron la comunicación. Sonó el timbre en la casa de los Páez, Karla salió a ver de quién se trataba, era el inspector de salud diciendo que había recibido una denuncia acerca de su gato; ella lo negó en varias ocasiones afirmando que Joe era un felino limpio, con pedigree, y hasta deportista, ganador de la medalla de oro en zumo en las olimpiadas de Ciudad Caótica. Karla no contaba con que el inspector le tiraría un hechizo con escopolamina. Era un granjero que trabajaba con los chavestias cubriendo su verdadera identidad como integrante activo de la hora del lobo, y trataba de reclutar un ejército para dar un golpe de estado a las empresas Klausman, por eso iba reuniendo animales en la granja para entrenarlos a través de convertirlos en zombis. El gordo Joe despertó por un clo clo clo, cuando se dio cuenta, no estaba en su casa, sino acompañado de pollos diabólicos que lo picoteaban a cada momento y más si intentaba escapar. No podía dar con Karla para que lo rescatara, y fue ahí en donde invocó a la diosa de los gatos. Si quieren chismosear acerca del rescate, lean la historia del chamo Vick, acá: https://noise.app/BigBDP/k3wz6g5k Ahhh, y se me estaba olvidando, ¿el reto?, aquí va: ¿Por qué de pronto los mini tigres cambiaron de parecer si eran amigos del gordo Joe? Esa tarea, que mejor la conteste @AriEH. EzeBot: según tu criterio, te reto a que escribas una razón, aunque Vick te dejó sin pastel en el bar de San Casimirito de tu jefe Elon. PD. Aprendí a hacer banners como se maneja en el BigVerso, mejor que una IA jajaja. ¿Qué quieren? ¿Un porro?, ¿O polar?

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