BEBER AGUA O ZUMO DESPÚES DE TOMAR LECHE #Escrito #EnEspañol #Español #Dinámica #CosasQueCreíamos Durante mi infancia creía todo lo que me decían los adultos. Absolutamente todo. Tal vez por eso, cuando me llegó la edad de cuestionarlos, me volví una persona bastante descreída de todo cuanto no podía comprender, ver una lógica o tener una explicación más o menos racional. No les hablaré de cosas como Santa Claus que es algo que estimo bonito para mantener la ilusión infantil, o de que después de comer no podías meterte al agua y que servía fundamentalmente para que los adultos pudiesen echarse la siesta tranquilamente sin estar con la preocupación de que los/las críos/as estuviésemos en el agua (¡vaya cara más dura! La de horas que me he pasado en la arena esperando a hacer ‘la digestión’ porque si no me podía pasar algo… todo para que los adultos estuviesen despreocupados por un par de horas). Esas cosas, son bastante habituales y gran parte de la gente las cree durante la infancia. Pero hay algo que nunca encontré una razón de ser y que condicionó muchísimo mi infancia. En mi casa se creía que podías beber un vaso de agua y después un vaso de leche… ¡pero no al revés! O podías beber un zumo de frutas y después leche, pero el zumo después de la leche… ¡nunca! La ‘explicación’ que nos daban era que la leche, se ‘corta’ si bebes algo después y eso te enferma. Es por eso, que, para desayunar, en mi casa primero se tomaba el zumo de naranja y después el café o el ‘Colacao’ (Nesquick, o Toddy). Yo nunca quería leche. ¿Por qué? Muy fácil… no sabía si un rato después me iba a apetecer beber agua, un zumo o cualquier otra cosa. Así que, no tomo leche y así puedo tomar lo que quiera y cuando quiera (pensaba). Por otra parte, siempre me preguntaba lo mismo: ¿cuánto tiempo es ‘después’? O sea… si bebo leche, ¿cuánto tiempo debe pasar para que pueda volver a tomar un zumo sin riesgo? Nadie sabía responderme. Pero créanme que en mi casa esa ‘ley’ se seguía a rajatabla, también por parte de los adultos. Qué se yo… creencias locas (no sé si es cosa de mi familia, de mi pueblo o es algo que ustedes también han escuchado). Ya siendo una persona adulta, me interesé por el tema. Y por supuesto descubrí que era una tremenda patraña y de las gordas. ¡Toda mi infancia esquivando la leche y era todo mentira! Descubrí que la creencia viene de un refrán popular (ya saben cuánto me gustan los refranes e indagar de dónde vienen, sin embargo, no he logrado descubrir su origen): ‘después de la leche, nada le eches’, dice el refrán. Hay dos posibles orígenes: uno se refiere a recomendaciones para madres que no deben dar más alimento a sus bebés si ya han sido amamantados y no quieren tomar más. Otra, se refiere a un consejo para los lecheros, que para conservar la leche (o hacer que ganase más volumen y así sacar más dinero), le echaban ‘cosas’ a la leche recién ordeñada. Pero desde luego pensar que la leche se ‘corta’ si tomamos algo después es un completo absurdo sin ninguna lógica. Hoy bebo lo que me de la gana después de tomar leche… y nunca me ha sentado mal ni se me ha ‘cortado’ haciéndome enfermar. Pero durante muchos años, viví con el convencimiento de que después de tomar leche no se podía tomar nada. De paso, les diré otro refrán relacionado: ‘A bebedor fino, tras la leche, ¡vino!’ Lo que me recuerda el magnífico post de @Ladysweet (https://noise.cash/post/l66jw5j8) sobre esos refranes contradictorios que parecen pretender que nos volvamos locos y locas. @Loucy
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8 comments
Al final ha resultado con "buena leche" todo el tema con tanta "mala leche" sobre el tomar antes o después algo de leche :D. Definitivamente las tradiciones de nuestros antepasados son muy ricas en cuanto a curiosidades, refranes, mitos y leyendas, verdaderamente esto es algo que resulta muy curioso, pero mas alla de eso nos relata la manera de pensar en esos tiempos y toda sus estructuras culturales. Como siempre tu y tus publicaciones tan interesantes, creo que a partir de ahora me la pasare publicando mas seguido por aquí, ya que en "Venezolanos en el mundo" me han muteado (el propio admin dice que no, pero el sistema dice claramente que he sido muteado, así que allí esta muy turbio el asunto), por lo que es muy probable que aparezca por aqui contando algunas de mis cosas. Gracias por tu habitual dosis de educación querida @Loucy
Es raro, pero a veces nos ha pasado que alguien nos dice estar baneado del canal. Y efectivamente es como si estuviese baneado, pero no sale en la lista de BAN y nadie recuerda haberlo baneado. Así que, ¡tampoco se le puede quitar el ban porque no está en la lista! En más de un año nos ha pasado un par de veces, así que es algo muy raro, pero que puede pasar. Sobre todo cuando desde la plataforma toquetean alguna cosa. En cualquier caso, puedes proponernos tus contenidos cuando quieras, claro.
Me hiciste recordar algo parecido que siempre decía mi padre. Cuando había pescado en la cena siempre soltaba "¡pescado de noche!" y nadie lograba hacerlo comer ese alimento a esa hora. Nunca le pregunté el motivo 😀
Pues la verdad es que es una buena cena. Muy saludable para la noche. Algún misterio habrá...
Mira, por aquí no llegaron esos refranes, pero vaya situación, viviste años pensando en esa posibilidad. Hoy día es difícil engañar a un niño así, se la toma más rápido, lo considera un reto.
A mi también me aplicaban la de que no podía meterme al agua luego de comer porque se cortaba la digestión y podía morir.. Pues me importaba poco la muerte.. pa dentro del agua siempre. Tantas cosas que creemos.. Yo hasta el sol de hoy no paso la sal de mano a mano.. jajajaj tengo claro que son #huevonadas, pero me encanta Abrazos #Jefasa
Entre refranes populares y reglas de padres a niños, la cabeza se nos pone a mil... Lo de la playa lo viví, mis padres decían que eran unas dos horas a cabalidad; eso me caía como bomba ( me molestaba mucho) porque para esa época eran viajes de ida y vuelta, y el baño de la tarde no alcanzaba satisfacer mis necesidades de niña. He de decir que a mis niños no les hago pasar por eso, aunque a estas alturas la tradición continúa; creo que perpetuará la historia. En cuanto terminan de almorzar, de cabeza pal agua. Tomé colacao una vez. Tengo familia en Madrid y hace unos años una tía preparó un paquete por agencia y colocó en él unos sobrecitos; pura delicia, y lo digo yo que soy apasionada al chocolate. Gracias por la mención del post.
¡Dios mío! Jajajaja me sentí tan identificado en este post, misma costumbre y creencias en mi casa, sumándole otras tipo no se podía comer cambur o plátanos después de tomar café. Y una que otras en "los días santos" jajajaja una vez como cosa rara llevando la contraria me tomé un vaso de leche y al rato uno de jugo de naranja y por casualidad (había comido mucho y abusado del dulce) me dió un mega dolor de barriga jajajajaja listo, creía que era por contradecir a mi familia jajajaja así que viví unos cuantos años bajo esa creencia.