Aviones - Escuela - Zombies
Una de las cosas que mas me gustaba de pequeño eran los aviones.Este es uno de los dibujos que conservo de cuando era pequeño .
El año pasado terminé la escuela y ahora trato de entender lo que sentía estos doce años y creo que sentía eso porque todos los días en la escuela eran más o menos iguales.Para la mayoría de mis amigos la escuela era: entrar al aula y quedarnos ahí sentados escuchando al profesor copiando lo que escribía en el pizarrón.Pasando esas letras blancas, en ese fondo verde, a la carpeta en el banco, para después repetir las cosas en la prueba. Todos los días, durante muchas horas, por varios años: pizarrón - carpeta –prueba, pizarrón – carpeta – prueba.Me sentía preso porque también sentía que en la escuela no había ningún espacio para aprender sobre lo que me interesaba. A mí siempre me gustaron muchas cosas, como los aviones del dibujo y cuando estaba en mi casa me encanta aprender sobre eso ,¿por qué vuelan,como influye cada detalle? Para eso tuve que buscar muchas cosas en internet y experimentar armando aviones con papel y cartón y sacar conclusiones, porque en la escuela no había lugar para eso .Mi vida se dividía :escuela y mundo real, la escuela y aprender. Y a varios de mis amigos les pasaba lo mismo ,a la que le gustaba la música y tocar la guitarra ,al que le gustaba dibujar historietas y crear personajes, sentimos que la escuela nos robaba el tiempo para hacer lo que nos gustaba. Cuando estábamos en la escuela lo único que queríamos era que sonara el timbre para que llegara la hora de irnos, pero cuando salíamos casi siempre estábamos cansados, apagados estábamos “zombies”, con ganas de no hacer nada más que ver la tele, y bobear con el móvil. Mucha gente está pensando ¿cómo mejorar la escuela? ,pero varios de los cambios que se proponen son grandes y llevan tiempo, mientras tanto ¿que hacemos por las chicas y los chicos que están hoy en la escuela.? Asi que me puse a pensar en qué momentos no me sentía preso ,ahí me di cuenta de que esa sensación a veces se iba en las clases de algunos profes.Por ejemplo ,cuando iba a practicar para olimpiadas de matemática, que era muy distinta a la materia,Matemática.Mucha gente cree que hay «algunas» materias que son acordarse cosas de memoria, como historia ,pero no, hoy «todas» las materias son acordarse de cosas de memoria, hasta matemática. A mí no me gustaba nada la materia matemática, es más,a mi me iba bastante mal, alguna vez me la llevé.En la materia matemática hacíamos cosas como estas...
Todo esto se resolvía siempre igual: recitando: más por menos, es menos, menos por menos, es mas, lo que está sumando pasa restando, lo que está multiplicando pasa restando.Y para aprender hacer estos ejercicios había que hacer varios hasta acordadarse del procedimiento .Hace algunos años durante una de las clases pregunte para qué servía todo esto, me respondieron algunos de mis compañeros: para aprobar matemática, ¿para q más va a ser?.Eso era en las clases, pero en las olimpiadas nada que ver.
Como cualquiera podía ir, un amigo me recomendó que me anotara y fui a ver qué tal ,cómo era. Lo que encontré era algo muy distinto a lo que me esperaba :no había que hayar X,no había que hacer nada mecánicamente, había que pensar. Para resolver estos acertijos había que ir probando distintos caminos, fallar, usar la creatividad, compartir ideas con otros,en fin, como pasa en la vida real. Y ahi aprendíamos matemáticas, pero no de memoria, sino aprendiendo a pensar. A cada rato mis amigos me pedían algunos de estos acertijos para pensarlo, para ver cómo eran,pero lo que les pasaba a ellos era lo mismo que me pasó a mí la primera vez que la escuche: NO SE,nunca había visto esto en la escuela ,no sé cómo se resuelve. Ahí fue cuando terminé de darme cuenta de que en la escuela nos acostumbran a que sí no vimos cómo resolver algo puntual ,entonces no lo podemos resolver y no tenemos nada para hacer más que rendirnos.Yo creo que la vida real así no funciona.
También había momentos en los que me sentía libre en las clases.Me acordé de esos profes que hacian cosas distintas, que salían del pizarrón – carpeta –prueba.
Los chicos casi nunca elegimos sobre que aprender, ¿qué habría pasado si hubiese podido elegir algunos de los libros que leí y si hubiese tenido un espacio para aprender sobre algún tema que eligiera? Estoy seguro de que si los chicos tuviéramos dentro de la escuela más momentos en los que podamos elegir y si en las clases nos plantearan mas desafíos del mundo real y menos pizarrón - carpeta - prueba ,la escuela sería un lugar donde sí querríamos estar.A veces escucho decir que la escuela no tiene por qué ser un lugar en el que los chicos disfruten:<nada, los chicos van a la escuela a aprender ,después llegan a la casa y que hagan lo que quieran>, o sino <después que entren a la universidad y que sigan la carrera que quieran > pero esta forma de pensar como que aleja la escuela de los chicos, si no nos motivamos a ir, a aprender y hacer lo que nos gusta, ¿dónde va a ser?. También nos pasa que cuando tenemos que elegir qué hacer después, muchas veces ya somos “zombies”.Y no elegimos por nuestras pasiones ,sino por descarte ,porque las escuelas nos apaga.Si nosotros queremos podemos hacer cambios como estos .Todos nosotros: la escuela ,chicos y padres, podemos encontrar muchas más oportunidades como estas oportunidades, para lograr que la escuela no sea copiar y repetir ,que no sea para aprobar y que en vez del pizarrón – carpeta – prueba, sea elegir ,explorar, aprender y así en vez de que la escuela no haga zombies,nos despierte y nos den verdaderas ganas de aprender, aprender a componer música, cómo hacer historietas,y ¿por qué no? Como vuelan los aviones.
La manipulación de las Redes Sociales.
La Historia
Hace un tiempo estaba en un bar, en otra mesa había una mujer con su hijo de unos cinco años. Ella estaba completamente capturada por su celular, mientras el nene la miraba. Tal vez otro chico hubiese hecho lio para tratar de llamar su atención, pero éste nene no. Esperó un buen rato, finalmente se paró de su silla, fue detrás de su mama y empezó a acariciarle el pelo. Intentó convocarla con caricias durante varios minutos y ella en ningún momento se dio cuenta de lo que estaba pasando. Me invadió una pregunta: ¿Cuántas veces habría estado yo en la misma situación, sin siquiera darme cuenta?, ¿Qué nos está pasando?, ¿por qué vivimos obsesionados por nuestras pantallas? Hoy desbloqueamos el celular ciento cincuenta veces al día, esto es una vez cada seis minutos, durante el tiempo que pasamos despiertos. Decidí investigar sobre el tema y llegué a una conclusión que me impactó, lo que nos está pasando con la tecnología no es casualidad.
La Realidad
La universidad de Stanford está ubicada en el corazón de Silicon Valley, la cuna de las mayores compañías tecnológicas del mundo. Ahí tiene su sede el laboratorio de tecnología persuasiva, donde investigadores brillantes trabajan, de acuerdo a sus propias palabras, para ver cómo usar las páginas web y las aplicaciones móviles que utilizamos, para manipular lo que pensamos y lo que hacemos. Intentar persuadir a los demás es tan viejo como el mundo, pero los dispositivos digitales y el enorme volumen de información personal, acumulado acerca de nosotros a partir de nuestra actividad online, están creando una vía nueva de manipular nuestros pensamientos y acciones, aprovechando las vulnerabilidades de la mente, detectadas por la economía del comportamiento, la psicología y la neurociencia. Los ejemplos abundan, en la escala social, los intentos por manipular elecciones, la proliferación de noticias falsas, el agrandamiento de todas las grietas. En la órbita personal, padres que no vemos a nuestros hijos y al revés, reuniones donde cada uno está más preocupado de lo que pasa en su pantalla, que por lo que pasa a su alrededor. Una dificultad cada vez más grande para concentrarnos. Este fenómeno empezó con la expectativa inicial de que todo en internet tenía que ser gratuito. Un grupo de compañías tuvo que encontrar la manera de ganar dinero, sin cobrarle a los usuarios .Lo primero que hicieron fue poner publicidad y empezar a cobrar a los anunciantes. Después vino, empezar a recopilar este montón de datos personales para ultra segmentar el mensaje que nos dan a cada uno. Finalmente, para aumentar sus ganancias, cada compañía necesitó que paramos más y más tiempo en su plataforma, así nació el saqueo de nuestra atención. Cuando el producto que las empresas venden esto atención, todos compiten contra todos, Facebook compite contra otra red social como Twitter, pero también compite con productos muy diferentes como YouTube, Netflix o Fornite. Cada segundo que no estás ahí hipnotizado, es tiempo que ellos no pueden vender a sus anunciantes .Por eso utilizan notificaciones visuales y sonoras y todo tipo de trucos para distraerte de cualquier cosa que estés haciendo, inclusive cuando estás usando las demás plataformas.
El primer presidente de Facebook, se convirtió hace un tiempo en un arrepentido .En una presentación contó, que él y Mark Zuckerberg, eran absolutamente conscientes al desarrollar la plataforma de estar explotando vulnerabilidades de nuestra mente para maximizar el efecto adictivo. Pero no fue el único en reconocer el uso de estos mecanismos abusivos .Recientemente el fundador de Netflix, declaró, que su mayor enemigo, es el sueño. Su meta es que durmamos menos, para que pasemos más tiempo mirando series. Vender productos que no nos hacen bien tampoco es nuevo, pero al menos los ejecutivos de compañías como las tabacaleras actúan a la defensiva. El fundador de Netflix no tiene reparos en decirnos de frente, que su compañía está dispuesta a inducirnos hábitos totalmente contrarios a nuestra salud, con tal de ganar más plata. Para alcanzar estos fines, necesitan de nuestra ingenuidad. Cuando vamos a comprar un producto, digamos un par de zapatos, tenemos cierta desconfianza. Nos preguntamos cosas como: ¿serán cómodos?, ¿tendrán buena calidad?, ¿estaré pagando un precio razonable? Pero cuando el producto es gratis, bajamos la guardia. Si el producto es gratis, tendríamos que desconfiar mucho más todavía. ¿Por qué quería una gran empresa multinacional, incurrir en los enormes costos de desarrollar una red social, una plataforma de vídeos, un sistema de correo electrónico, para que lo usemos gratis? Nada es gratis en el mundo de las empresas. Si no estamos pagando con dinero, ¿de qué otra manera estaremos pagando? Un área de manipulación, especialmente sensible, es la autoestima. El creciente uso de fotos y vídeos ,como lenguaje principal en las redes, le da una importancia absurda y desproporcionada al aspecto estético y el aspecto físico por sobre todas las demás dimensiones de nuestra persona, frente a los ojos de los demás y por lo tanto de nosotros mismos y las redes aprovechan, las redes aprovechan la fascinación que nos causa espiar las vidas ajenas e impactar a los demás con nuestra propia imagen, para mantenerlos indefinidamente cautivados, más aún, dado que cada uno de nosotros comparte contenido muy poco espontáneo de los momentos más destacados de nuestro día y convenientemente editado, para que parezcan mucho mejor de lo que fue, cuando después vamos en el colectivo apretados aburridos, mirando una red social ,resulta inevitable que tengamos la errónea sensación de que somos los únicos que tenemos una vida común, más llena de obligaciones y percances, que de risas y puestas de sol. Es inevitable que la comparación contra estos falsos ideales nos deje desilusionados respecto de nuestra propia vida. La decisión de a quién seguimos y que mostramos, es clave para romper los efectos de este espejo distorsionado. Si bien siempre fue cierto que había personas más populares y otros más retraídos, de alguna manera esto está implícito. Hoy se mide y está a la vista de todos. Los me gusta y la cantidad de seguidores, son la moneda en la que hoy se comercia la aceptación social y cada acto queda sujeto a la cuantificación publica, de la cantidad de me gusta que recibe. Como resultado empezamos a vivir la vida para mostrarla, no para disfrutarla. Ese es el pantano narcisista en el que las redes nos metieron y del que, curiosamente, no queremos salir. El deseo encontrar a alguien a quien amar y ser amados, nos deja en una posición especialmente vulnerable. El mes pasado la secretaría de defensa del consumidor de estados unidos demandó a la mayor empresa mundial de citas. Los acusó de aprovecharse de la desesperación de quienes no están pudiendo encontrar pareja, para permitir que sean contactados de perfiles falsos, invitarlos a pagar para entrar en contacto, con estas personas inexistentes que después jamás devolverá en sus mensajes. Realmente vale todo para retenernos como usuarios y quedarse con nuestro dinero. Otro grupo especialmente atractivo y que resultó un blanco fácil, son nuestros chicos. Es la adolescencia el momento donde la manipulación de la autoestima encuentra el terreno más fértil, pero el problema empieza mucho antes que eso. Los bebés también han sido descubiertos como un nuevo consumidor y YouTube está lleno de vídeos, específicamente diseñados para cautivarlos, a pesar de que la recomendación de la organización mundial de la salud es que los menores de dos años no pasen ni un segundo frente pantallas, la realidad es bien diferente. El promedio de tiempo hoy para chicos de dos años es de dos horas y media al día y un tercio de los bebés utiliza pantallas desde antes de caminar. En esta etapa crucial del desarrollo del sistema nervioso y de la psiquis en chupete electrónico se está convirtiendo en un tentador escape para los padres y esta reemplazando el contacto físico, el uso de la palabra y los juegos de crianza. Muchos padres incluso se enorgullecen de las habilidades de sus bebes para manejar los dispositivos. Ven lo que sus hijos aprenden con estos vídeos, los animales, los colores, pero no ven los aprendizajes y experiencias que se pierden. Varios estudios científicos están empezando ya a mostrar las consecuencias negativas de este cambio en áreas como la adquisición del lenguaje, el tiempo de atención y el desarrollo socioemocional. El riesgo más grande para nuestros chicos, no es el uso temprano de pantallas, sino el corrimiento obsesivo de los adultos. Frente a esto hay algunas personas que dicen: después de todo, es lo mismo de siempre, en los cuarenta el villano en la radio, en los sesenta, la televisión en los ochenta, los videojuegos y ahora es esto. Para Sócrates el villano era la escritura. Siempre hay algo que los mayores demonizan, simplemente porque es nuevo, pero esta vez es distinto, porque si bien por inercia seguimos llamando teléfono celular, a la súper computadora ultraliviana que cada uno lleva consigo, este aparato es todo, es celular pero también una cámara de foto, es un televisor un GPS, es una consola de juegos, una filmadora, navegador de internet, una linterna, un despertador, una calculadora, un equipo de música y muchas cosas más. No solo es todo, está con nosotros en todo lugar y en todo momento .Ofreciendo la promesa de un flujo ilimitado de contenido, capaz de llenar el vacío de cada instante de nuestra vida y sin embargo en esta era de la híper comunicación, los estudios muestran que la cantidad de gente que se siente sola, jamás fue tan alta como ahora, no hay peor soledad, que la soledad rodeado de gente y todo esto se va a poner peor.
Hasta ahora solo un puñado de compañías aplicaba estos mecanismos, pero nuevos emprendimientos están desarrollando software para llevar estos métodos manipulativos, a todos los productos digitales. El uso de la manipulación y el hackeo de nuestra atención recién están comenzando. ¿Qué hacemos entonces, abandonamos los celulares y damos de baja a las redes sociales? No, no hace falta llegar a tanto. Las ventajas de la vida conectada son demasiado grandes como para renunciar a ellas pero estamos en una lucha desigual, entre compañías muy sofisticadas y usuarios que actuamos con ingenuidad. Firmamos un contrato escrito por la otra parte, sin siquiera poder leer ni saber qué diablos estamos firmando .Para nivelar la cancha necesitamos entender cómo funcionan estos mecanismos, para poder defendernos de la manipulación .Si nos preguntamos: ¿Cómo es que cada una de estas compañías ganan dinero?, resulta más fácil tratar de imaginar qué tipo de conductas pueden querer estar induciendo en nosotros y qué tipo de información pueden estar procurando para hacerlo. Por ejemplo, la próxima vez que uses una aplicación de citas, tener presente que el negocio de estas compañías es que busques, no que encuentres.
La Acción
Los dispositivos y las redes, nos mantienen ensimismados, distraídos, impacientes y enfocados en el consumo pasivo, pero no tiene por qué ser así. Es momento de abandonar la ingenuidad y lanzar la contraofensiva. Podemos recuperar el control de nuestra vida para aprovechar los beneficios de la tecnología, sin quedar atrapados en ella. Aprovechar la supercomputadora que llevamos con nosotros para crear, no sólo para consumir .Usarla para vivir experiencias compartidas, en vez de quedar cada uno encerrado en su propia pantalla. En definitiva el desafío es poner las plataformas y los dispositivos, al servicio de la vida que queremos vivir no de la vida que otros, necesitan que vivamos.