"PIEDRAS EN LA VESÍCULA" De niño escuchaba (con frecuencia) a mi padre decir esta palabra, pues él sufría de esta padencia constantemente. A esa edad no comprendía eso de "tener piedras e la vesícula" ¡je! recuerdo claramente que yo pensaba que era que s había tragado unas piedras y por eso las tenía en su organismo. Nunca le pregunte a mamá o a papá sobre eso, pues los veía tan mortificados, que ¡bueh! Lo cierto es que papá logró sanarse, hasta donde sabemos, de ése mal con medicina tradicional y no es un supuesto logró expulsar por su urétra una especie de piedrecilla que él mismo guarda. En todo caso es que cuando oimos decir que alguien tiene "piedras en la vesícula" como comúnmente se le conoce, no es más que acumulaciones de calcio o colesterol en el conducto que va desde el hígado hasta la vesícula, que almacena la bilis empleada para digerir grasas. Si se obstruye éste canal, las grasas no pueden ser absorbidas apropiadamente y se produce la "ictericia", que es la coloración amarillenta de la piel. El culpable, muchas veces, no es el exceso de calcio o colesterol en loque comemos, sino como se ocupa el cuerpo de estas sustancias. Algunas veces la victima de esta enfermedad han heredado unos conductos biliares muy estrechos. Imagen traída de "Istock" y Google ( Fuente: https://innovaensalud.com/blog4/?p=1516 ) respectivamente.
No comments yet