YO EL INMIGRANTE 2 (diario de vivencias) En este mundo las calles son estrechas. Nadie sabe de tu existencia. Eres ese monstruo invisible que todos evaden. Las luces pueden ser agobiantes y confusas. De hecho todo es sumamente confuso. El nudo en la garganta, ese dolor que es el recuerdo de tu vida anterior, de las personas de las que te distanciaste, pero que llevas guardadas en un pequeño bolsillo de tu corazón. Es algo que jamás se va, que de vez en cuando, sobre todo en esas noches frías cargadas de silencio, te hace derramar lagrimas. Da miedo llorar, soltarse, da miedo que no puedas parar. La cuestión es que debes ser fuerte. Estás aqui por ellos. Si te rindes no habrá esperanza. Eres aquel que lleva el mundo sobre sus hombros, no puedes soltarlo o todos se harán pedazos. ¿Quién podría abrazarte? ¿Quién podría decirte que todo va estar bien? ¿Qué no tengas miedo? ¿Qué algún día todo esto, tendrá sentido? Vagas en un mundo que no te pertenece. Pisas en suelo desconocido y te arden las plantas de los pies. Por ahora este nuevo espacio te rechaza. Quizá con el tiempo te acoja y deje de ser el infierno frio que ha sido hasta ahora. Las fotos duelen pues te traen a la mente la realidad a la que renunciaste. Aquellas horas eternas frente a los que tanto amas se han detenido y no sabes cuando volverán a entrar en marcha .
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2 comments
Ser inmigrante es todo un proceso de adaptabilidad, muy parecido al puente que existe entre crecimiento en el vientre materno y a ese momento en el que un bebé está preparado para salir al mundo que no conoce, que nunca ha visto, que asusta, que lo hace llorar. Dentro de sí sus relojes le dicen que no puede regresar, sino seguir adelante, luchando contra cientos, miles de obstáculos hasta que maduren sus órganos y sistema inmune, acostumbrándose al ruido, a las voces, a los aromas, a los colores y, mientras eso pasa, no deja de llorar, de sentirse indefenso, abandonado, aunque la casa en la que está lo acoge en silencio porque tampoco entiende su lenguaje, el cual, lleva tiempo en aprender para comunicarse. La aceptación es bidireccional. Lo abrazan sus propias letras y sentimientos, no retrocede porque sabe que no puede ni caminar, pero un día, sin pensarlo siquiera, comienzan a hablar el mismo idioma, a entenderse pues ya no hay solo llantos inflexibles, o que no entiende el adulto, sino que fluyen ya las palabras. Te vuelvo a entender una vez más, Jcleon, no solo porque lo he visto en mis hijos desde que nacieron y debían crecer, ya que ni mi mujer ni yo podíamos detener ese proceso de adaptación. Te entiendo no solo porque lo he visto en ese primer momento del nacimiento de cientos de bebés que he tomado en las manos sea por cesárea o por vía natural y tienen angustia porque todo es nuevo y desconocido, así se trate de un parto humanizado. Te comprendo no solo porque estuve fuera del país bastante tiempo, sino porque a veces, estando en la propia tierra que lo ve nacer, con todos los afectos alrededor, es un reto permanecer, no extrañar, adaptarse y entender. Gracias por pasarte a visitar a tu familia de noise, como siempre, un gusto enorme leerte, amigo mío. Sé que las letras con estas vivencias que nos compartes son una píldora de efecto sostenido que te ayudarán a cobrar ánimo a diario. Un abrazo y mucha paz.
Es así. Mas alla de los escritos literarios, esto se ha transformado en un diario personal de sentimientos. Quiza algunos sigan esperando los poemas y relatos de ficcion, pero por ahora mi cabeza esta bloqueada para eso. Los has comprendido bastante bien. Gracias por comentar y tratare de no desaparecer por tanto tiempo. Saludos.