Por favor no griten a sus pequeños. Emocionalmente, los gritos afectan negativamente a la autovaloración y la autoestima del niño. También repercuten en su sensación de seguridad, pues les genera mucha inseguridad. Los niños a los que se les grita habitualmente pueden desarrollar indefensión aprendida, definida como la sensación de impotencia del individuo ante los acontecimientos, lo cual le lleva a la pasividad. El niño que recibe gritos constantes aprende a que no es capaz de transformar sus circunstancias para conseguir bienestar, pues la interacción agresiva a través del grito no le ofrece opciones de acción. El grito asusta, paraliza. Esta sensación de indefensión conlleva desmotivación, pobre autocontrol y mucho malestar emocional. La violencia genera violencia y aprenden a responder igual al mundo. Gritando. Contemos hasta diez si ellos nos ven tranquilos y seguros aprenderán a autorregularse con mucha paciencia claro. Nuestros peques nos necesitan . Recuerden que a penas están aprendiendo como funciona el mundo.🤗🥰
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pero, por supuesto, esto puede no ayudar a nuestro hijo a crecer. esto solo los hace más rebeldes. Siempre que mis hijos cometen un error, por supuesto que me enojo, pero lo que hago en lugar de gritar o gritar, les digo que no está bien. la próxima vez no vuelvas a hacer eso. Te hará daño o no es bueno para ti. eso es lo que siempre les digo. espero que crezcan en el temor de Dios.