LOS JÓVENES HABLAN Parecen de otro planeta, con maneras de ver el mundo tan diferente, con una imaginación que supera lo posible, todo lo cuestionan, en medio del bullicio pero en su interior muy solos. Escuchar lo que ellos quieren decir, sus experiencias, de seguro ayudara a entenderlos. Si se viste de una forma u otra, si se pinta, o se maquilla, o se quiere vestir de rockera… bueno, déjenla expresarse, a menos que sea algo que atente contra su vida. Todo es transitorio y eso va a pasar, eso no va a definirla por el resto de su vida. Eso dice Cleo, la joven que hoy nos cuenta su experiencia. Cuando yo tenía esa edad también me expresé como pude, y tenia mis estilos todos extravagantes, y no me arrepiento porque siempre quise ser "única" o me sentía diferente y lo expresaba así… y bueno, ¿que no inventaron? Cuando me hice mis tatuajes y mis piercings, por tener mis gustos raros, muchos se escandalizaron, y que no pensaban de mi? Que era promiscua o lesbiana, apuesto a que más de uno pensó que iba a ser la primera en meter la pata, en salir con una barriga, pero el tiempo se encargó de tirar por tierra todas las acusaciones,... Sin embargo, aquí estoy… ya pase esa etapa, queme esa etapa, viví lo que me tocó vivir, pero "VIVÍ", y no me arrepiento de mis experiencias. Creo no heber hecho daño a nadie, estudio y trabajo, la adolescencia es un periodo en el que uno se siente muy inseguro, y lo imita todo, o casi todo, para encajar. "lo esencial es invisible a los ojos", recuerdan esta frase? lo decía el Principito, el verdadero valor de las cosas no siempre es evidente, por eso no nos dejemos llevar por lo que está a simple vista, la paciencia, es una de las mejores herramientas para acompañar a los jóvenes en esta etapa de sus vidas, senderos que todos caminamos alguna vez.
4 comments
Muy sabia tus palabras. Lo esencial es invisible a los ojos. Cuando somos jóvenes queremos hacer muchas cosas y vivir la vida a plenitud y sin dar explicaciones. Llega el tiempo en que sentamos cabeza y comenzamos la vida de adulto. Jjj
Bienvenida a este nois! En la repartija de paciencia me tocó muy poca y ya la he gastado. Cada tanto encuentro un poco por ahí (debe ser de alguien, pero shhh) y la guardo para usar en urgencias como andar de aquí para allá, respirar y sobrevivir. Siempre dejo un chiquito para la adolescente con la que convivo y que suerte tenerla! (A la paciencia, obvio, a la adolescente no la tengo, la sostengo y ella a mí jajaja)
Gracias por la bienvenida, un placer para mí contar con tus comentarios, totalmente fuera de lo trivial, y eso me gusta. Partiendo de lo que dices, la paciencia puede ser vista como el subsidio de la gasolina acá en Venezuela, que toca administrarla muy pero muy bien, para llegar a fin de mes, sino, esperar hasta la próxima recarga (risas). Sin duda a veces se nos agota, pero que maravilla cuando encuentras la forma de reponerla, aún cuando sea de a gota.
La comparación con la gasolina te quedó espectacular jajajajaja. Es tal cual! Un abrazo :)