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@BigBDP

#BigVERSO #Hristo #ElBulgaro Buenas noches amigos de la APP, sigo aquí con la 3era entrega de la historia de Hristo, sinceramente pense hacer una descripcion breve de la situacion, la batalla, y luego el traslado al castillo de Lord Petar, pero comencé a teclear y ni si quiera llegamos al castillo!!! jejeje, y eso que recorte, espero afinar mis dedos para las proximas entregas... Hristo el bulgaro [3] En el campamento de Lord Petar los tambores de guerra estaban tocando a su puerta, el enemigo no solo habia mandado partidas de mercenarios a hacer daño en los pueblos y aldeas cercanas a la frontera, si no que antes de que el León pudiera agrupar a todas sus fuerzas movilizo a sus tropas fuera del castillo cercano y tomo posición en un valle próximo al campamento del Sanjaco del Sultán, Petar estaba mas que preocupado, su hijo con casi la mitad de sus fuerzas venia retrasado ya que estaba reclutando a los señores menores con sus huestes de caballería, así que no solo estaba en desventaja numérica, no tenía su mejor pieza sobre el tablero, Stefan su joven hijo era un buen caballero, habil guerrero y jinete, apreciado por sus hombres y temido por el enemigo, mañana el no estaría presente y ese podría ser su último día en la tierra de los vivos, su segundo al mando le recomendó retirarse, dejar un contingente con los reclutas nuevos para que dieran batalla y se sacrificaran ganando tiempo para que Stefan y la caballería llegara en apoyo, el Sanjaco sopeso la idea, era la jugada mas inteligente, superado en numero y sin caballería, los ánimos estaban por el suelo en el campamento, hasta que llego el gigante, el niño oso, tan alto que media casi 3 varas, los soldados mas altos al verlo llegar salieron a su encuentro para medirse y ver como el muchacho les sacaba a todos casi una cabeza. Cuando Lord Petar ve al muchacho entrar al campamento escoltado por un par de sus soldados que dejo con el con la encomienda de guiarlo hasta el, pensó que quizás podía ser una señal del cielo!!!, el animo del campamento dio un vuelco, los soldados apáticos sabiéndose en desventaja, ahora tenían esperanzas al ver aquel gigante sumado a sus fuerzas, cuando se regó la historia que el muchacho armado solo con su pequeña hacha de leñador habia defenestrado a 20 soldados enemigos en el bosque luego que osaron atacar a su familia!!!, la esperanza se volvió certeza. A la mañana siguiente ya la historia se habia agrandado mas que Hristo, ahora contaban 100 muertos bajo el filo de su hacha, el herrero del campamento trabajo toda la noche en forjar una armadura y un casco lo suficientemente grande para aquel gigante, el maestro de armas de Lord Petar, el viejo Borka no habia tenido mucho tiempo para enseñarle algo al muchacho, pero sabiendo en lo que se desempeñaba antes de entrar a la guerra lo armo con una inmensa hacha de doble hoja, ahora no talaría arboles si no cabezas, Lord Petar montado sobre su caballo y escoltado por sus hombres de mayor confianza llamo a formación, a Hristo lo pusieron en la primera linea. La orden era aguantar el primer envión del enemigo, que en ventaja reservaría a su caballería para un segundo asalto y avanzaría sobre el valle con la infantería, Hristo oía las indicaciones de Borka, pero no sabía a que se refería el viejo guerrero, lleno de cicatrices y tuerto, parecía el soldado mas fiero de aquel ejercito, Hristo tenía el tamaño pero el rostro de un niño, el viejo se dio cuenta, tomo barró del suelo y le pinto la cara para asustar a sus enemigos, Hristo estaba tranquilo, sereno hasta cierto punto, no tenía ni la menor idea de que podía morir, quizás su juventud o su ímpetu, pero cuando la infantería enemiga cargo entre gritos, toques de trompetas y tambores de guerra, cuando reconoció en los hombres que venían contra el, los colores y el escudo de los hombres que violaron a sus hermanas, mataron a Yana y a Doncho se volvió a llenar de ira, rompió la formación y salió solo a su encuentro, Lord Petar mas atrás cuando lo vio cargar solo, pensó que hasta allí llegaba su última esperanza de ganar ese batalla. Cuando el enemigo vio aquel gigante con el rostro negro y enardecido gritando de furia cargando solo contra ellos blandiendo aquella hacha infernal muchos aminoraron el paso de su carga, Hristo habia ganado el primer duelo de aquella batalla sin soltar un solo golpe, el psicológico!!!, cuando los mas valientes y osados que eran los únicos que siguieron con la carga se encontraron con el ya no tenían la ventaja de ser cientos, tan solo era un puñado, Hristo alzo su hacha de doble hoja, mucho mas pesada y grande que su hacha de leñador, pero mas filosa y mortífera, -Zaaas, Zaaaas!!!-, esta no se trababa en las armaduras de los enemigos que eran rebanados como el suave queso que le enseño hacer su madre Nevena, como espigas de trigos cortadas con una hoz caian derribados todo aquel que osaba hacerle frente a aquel gigante, la batalla era Hristo contra unos cuantos, el viejo Borka ve el miedo en los ojos y corazones del enemigo, le hace una señal a Lord Petar y este grita - Al ataque!!!-, el triunfo fue aplastante, para el mediodía mas de 1000 soldados enemigos yacían muertos en el campo de batalla, Lord Petar no perdió ni a 50, el jefe rival ordeno la retirada antes de perder el también su cabeza a manos de aquel sanguinario gigante, que aquella mañana no le perdono la vida de ninguno de sus hombres. La celebración fue apoteósica!!!, digna de la batalla que se había escenificado, pese a que los vítores de los capitanes se los llevo Lord Petar por su astucia y dirección de la batalla, el viejo Borka y los soldados rasos sabían muy bien que no solo habían ganado, si no que la mayoría seguía con vida gracias a aquel muchacho, con el tamaño de un oso pero el rostro lampiño de un niño, en la algarabía de la victoria comiendo carnero asado y bebiendo un barril de hidromiel, Hristo olvido al menos por unas cuantas horas, sus perdidas y su dolor, dos días duro la fiesta, para cuando llego Stefan liderando a la caballería al campamento, ya la fiesta habia cesado, se entero de lo sucedido y de la gran victoria de su padre y su nuevo guerrero gigante, no le gusto mucho Hristo, era tres años mayor que el pero su cabeza apenas le llegaba por los hombros, pensó redimirse por su retraso frente a las tropas de su padre en la toma del castillo enemigo unos días después, pero cuando sitiaron el castillo y Hristo volvió a romper la formación para cargar solo contra el castillo, el jefe enemigo alzo la bandera blanca y rindió el castillo sin perder mas soldados. Una vez tomado el castillo y finalizado el conflicto bélico, Hristo entrego su hacha de doble hoja, el casco y su armadura, para regresar a su bosque, pero Lord Petar no iba a dejarlo marchar, con astucia hablo al muchacho, -ahora es que hay enemigos por vencer, gente mala y ruin que ataca a los aldeanos indefensos, que sin nosotros estarían perdidos!!!-, Hristo sopeso el asunto, ser soldado hasta ahora no habia sido tan malo, el viejo Lord Petar le caía bien, al igual que el viejo Borka que salvando las distancias y su mal carácter se hubiera llevado muy bien con Doncho, sus compañeros de armas eran gente de pueblo, sencilla y sin pretensiones, muchos no le pidieron si no que le rogaron que no los abandonara, así que Hristo tomo la decisión de aceptar el ofrecimiento de Lord Petar, el viejo lo ascendió a cabo y mando a buscar el caballo mas grande de la región para que Hristo cabalgara junto a el de regreso a su castillo, las tropas lideradas por Lord Petar con el gigante cabalgando a su lado andaron todo el camino de regreso entre cánticos de victoria y festejados en cada pueblo que tocaron en su camino, solo uno de la comitiva no estaba feliz con aquel gigante. Quiso Dios, el destino o tal vez el Diablo, que el niño oso, Hristo el búlgaro que habia comenzado su andadura en este mundo como un pastor, luego reconvertido en leñador ahora fuera un temible guerrero. Continuara... La imagen genereda por mi en Picfinder.ai

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