¿Sufres cuando no comes dulces? Mi esposa, al igual que muchas personas, sufre cuando pasa frente a una dulcería o pastelería. Sus ojos se ponen redondos y ansiosos, se relamen la sonrisa y si tienen un dinerito extra, entran a la tiendan se surten de algo rico. Sin embargo, yo no sufro, podría pasar por frente a ellas, entrar y no sentir antojo por nada de lo que viera (al menos que se tratara de una torta de chocolate para llevarla a casa y comerla poco a poco). En cambio, hay otras personas como yo, que cuando pasan cerca de un restaurante o una panadería, somos atraídos por el aroma de comida preparada o del pan salado. Y es entonces cuando descubres que hay personas que preferirían, en un momento dado, comerse un sandwich con mucha mermelada y otras, con jamón y queso. Sucede que las personas que comen mucho dulce se han habituado a estimular la generación de dopamina (una hormona del placer), por lo que cuando sienten muchas ganas de comer chucherías buscan algo dulce para comer y es entonces cuando la hormona es liberada junto con la sensación de bienestar. Todo bien hasta que te percatas de que generas una fijación del método de estimular la dopamina, y tu cuerpo se acostumbra a bajar el nivel de glucosa para que te veas obligado a consumir azúcar y sentir alivio o placer después de comer tus dulces; y un persona con hipoglicemia crónica (que es alguien cuyo organismo mantiene el nivel de azúcar en la sangre más bajo de lo normal) está muy cerca de la diabetes. :::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::: Fotografía de Shirley Hirst para el baco de imágenes gratuitas y sin copyright de http://pixabay.com
7 comments
Nada de lo que digas disminuirá mi ansiedad al pasar frente a una dulcería o heladería jajaja. El dulce es el placer culposo más fascinante del mundo.
Wow, no puedo contigo, amiga mía. Pues qué más vas hacer (jajajaj) caer en la tentación de beso dulce de una torta con doble glaseado...
jajaja deliciosa :)
Muy buena publicación y ejemplificada, donde estoy de acuerdo por ocurrirme algo parecido a usted, y mi hijo a su esposa. A pesar de necesitar el dulce no soy adicto, pero lo extraño, y le recuerdo a todos que el, te aproxima hacia la diabetes.
Así como usted lo dice amigo Luis, el dulce es una suerte de droga que te pide ser consumido para sentir la sensación de placer, y cuando no la consumimos suelen dar malestares producto de un cuerpo que intenta sobornarnos.
En lo personal no soy muy amante a los dulces digamos que consumo lo normal pero si conozco personas que son como tu esposa amantes a ellos, pienso que todo en esta vida debe ser parte de un equilibrio en todo sentido ya que nada en exceso es bueno, cuidar nuestra salud es fundamental por lo que hay que recortar un poco el pico como dice mi madre.
Tu mamá es muy sabia, amigo mío. Todo es sano en la justa medida. No hagamos como el que comía tantas zanahorias que murió al ponerse anaranjado, solo porque decía que era saludable comerlas.