Después del alba Hay dos momentos cumbres que me apasionan como fotógrafo paisajista: el alba y el ocaso, porque son dos momentos en que el cielo nocturno y diurno dejan de ser tan homogeneos y comienzan una danza lenta y colorida para fusionarse antes de convertirse en el otro. Así es mi existencia, cazándolos, contemplándolos y (cuando tengo la oportunidad) retratándolos, como lo hice con esta imagen tomada a escasos minutos después de un amanecer, y donde aproveché que el disco solar aún no tenía la fortaleza para derribar la muralla de nubes que intentaba esconderlo. Si bien no es técnica y exactamente una fotografía de amanecer, sigo encantado con esta imagen por cuanto conserva los velos radiantes que produce el sol cuando dispara su luz sobre esta tierra nuestra. Espero que tu contemplación de esta imagen logre producirte admiración sobre esos momentos especiales y preciosos que se dan al inicio y término del día.
2 comments
Es linda foto amigo. Me recuerda cuando tenía que salir muy temprano de mi casa para llevar a tiempo a los estudios. Veía amaneceres así. Ya llevo tiempo que no disfruto de esa vista. Lo felicito, haces muy lindas fotografías
Ufff, también recuerdl cuando solía salir de casa temprano a trabajar y quedaba prendido de amaneceres así. Muchos solamente quefsnron retratados en mi memoria por no tener conmigo cámara alguna.