ECHÓ EL ACEITE Y ENTONCES ERA LA INDICADA Teníamos un carrito. Bueno, era mío, pero lo compartía con ella cuando éramos novios. A veces nos quedábamos accidentados o hacíamos revisión ligera del carro y me alcanzaba las herramientas o estaba pendiente de qué se revisaba, preguntaba y aprendía. Recordaba el nombre de las piezas y las fechas en que se cambiaban y hasta ayudaba con su carisma femenina para ir a sitios concurridos de hombres y aprovechar para destacar: "¿Lindo, tienes carburador Solex de dos bocas?", en lugares donde yo tardaría mucho tiempo en ser atendido. Por detalles como éste y por miles de detalles más es que en noviembre del 14 le puse un anillo en el dedo y le hice la gran pregunta. Aquí estamos, esperando que las cosas mejoren y tener un carrito en alguna otra oportunidad.
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