read.cash Log in Sign up

El desencanto y la mantequilla de maní Nuestra crianza televisiva estuvo signada por programas de televisión de factura norteamericana, por lo que normalizamos acá en latinoamérica ciertos alimentos que vimos en esos shows y películas como las tostadas, hotcakes, cereales, panqueques, waffles y la también célebre mantequilla de maní, la cual siempre quise probar, por mera curiosidad. Mi esposa me dijo que ella ya había tenido la oportunidad de comer mantequilla de maní y que era muy sabrosa, mientras que yo, en mis casi 40 años, jamás había coincidido con ella (y un monto lógico para pagar), hasta que recientemente conseguimos una oferta de 3 envases chicos por $1.00 y allí fue cuando la probé. Ocurrió que toda las antelaciones televisivas, todos los comentarios, curiosidades y espectativas se fueron al caño porque no hubo más que desencanto cuando probé una cucharada de esa pasta. "¿Verdad que es sabrosa?" me preguntó mi esposa y no tuve corazón para mentirle por lo que giré mi cabeza hacia cada lado en señal de desaprobación "¡No, Ana, no la consigo sabrosa, perdona!". Esperé un día más para darle una nueva probada para una segunda opinión (pensé que si la probaba nuevamente, le iba agarrar gusto) pero la decepción vino y se quedó: no me gusta la mantequilla de maní. Quizás la he probado muy viejo y a esta edad ya tengo unos gustos bastante consolidades, tal vez mi paladar no es tan "exquisito" como se supone que sea, o mi sentido del gusto no tiene el culto para detectar el sabor agradable de esta pasta, pero como dice los chicos: en fin, la decepción.

4 comments

Log in Sign up Free places are open right now.