La sopa es el centro No por casualidad esta fotografía que hice muestra a la sopa dominical justo en el centro de la imagen, ya que este plato modesto y delicioso conforma parte de nuestra cultura latinoamericana y está tan inmersa en nuestra genética que es raro un domingo (o sábado) en que la sopa (sancocho, hervido, mondongo, caldo, minestrone, etc.) no esté en el punto medular de nuestra mesa. En las casas viejas suelen venir en plato de peltre, una aleación metálica bellamente decorada, que tienen una estética de antaño particular y que yo, en lo particular, consigo bellísima. Creo que este tipo de vajilla dignifica y dota de colores señoriales a toda casa que la conserve. Entre la suficiencia y la carencia económica, la sopa sigue reinando la mesa y las panzas de muchos hogares en esta región del mundo, y aunque muchos niños (y grandes) la deploran y la rechazan, la sociedad en general reconoce en las multisápidas sopas el valor nutritivo, social, cultural, histórico y gastronómico que se ha ganado cucharada a cucharada. ¡Buen apetito!