¿Es realmente necesario? En Latinoamérica es muy común que los padres lleven a una bebé (aún lactante) a que un especialista le perfore el lóbulo de las orejas para signar por completo su género sexual: "es una niña". En el peor de los casos, lo hace un familiar o amigo y sin anestesia o poca higiene lo que derivan en ciertas infecciones e hinchazones. Traigo el tema a colación porque mi esposa me contó que ella se colocó sus aretes durante su adolescencia, esto porque su mamá había decidido no practicarle este rito de paso y dejar que elle decidiera cuando estuviera grande, lo cual aplaudo de pie en una ovación con silbidos y todo. ¿Por qué? Porque usando su lógica sobre el poder de la ritualidad se opuso a que sus hijas pasaran por un dolor innecesario ya que no había forma de que no se notara que eran niñas, pese a la presión social de la familia "tienes que abrirles los huequitos porque va a parecer un varoncito, y cuando esté grande le va a doler más". Lo cierto es que mi suegra respetó el cuerpo de su hija, quien a sus 16 años dijo "mamá, quiero tener aretes, acompáñame a que me perforen la oreja", y así se hizo... Y hasta se perforó un par de orificios más para tener uno en la parte de arriba de la oreja. ¿Qué opinas tú? ¿Crees que es correcto seguir decidiendo sobre el cuerpo de las hijas y seguir practicando algo que sirve para signar su identidad sexual o por estética?
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