Quedó en el suelo, aún vivo, tirado boca arriba, con un generoso trozo de espejo atravesando su cuello desde la nuca, dejándolo inmóvil, viendo cómo su amada Fabiola, la protagonista más hermosa de uno de sus cuentos, danzaba en el techo al compás de los minutos moribundos. Microcuento de mi autoría. #Español
Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.
No comments yet