¿Te duele la cabeza? ¡Duélele tú a ella! Sí, duélele tú a ella. Esa era la respuesta de los padres de antaño cuando sus hijos les decían que les dolía la cabeza, la barriga u otra parte, y es lo que me cuenta mi mamá quien tuvo una infancia mucho más difícil de la que tuve yo. Sucede que analizando la cosa, me percato que esa historia no es única de mi familia, y que muchas familias de mediados del siglo pasado no solían adquirir medicamentos ni asistir a consultas médicas por razones varias que van desde el bajo poder adquisitivo, la distancia enorme de la casa al centro de salud, lo complejo que era criar a más de 5 hijos a la vez y, entre otras, la información que nuestros padres tenían sobre medicina básica. El caso de mis abuelos era complicado ya mi abuelo era quien trabajaba y mi abuela debía acompañarlo en ocasiones para hacerse del pan mientras cargaba con sus ocho pequeñuelos bajo las alas... y amén de que alguno de ellos no estuviera en condiciones de salud apropiadas porque enredaba más las cosas. Imagínate que vives en la periferia, es de madrugada, es la década de los 60's, no tienen teléfono, tu esposo está trabajando en otra ciudad y tienes 8 hijos ¿Qué haces si a uno de ellos le comienza a doler la algo repentinamente? ¿O tiene mucha fiebre? ¿O no deja de ir al baño y vomitar? Pese a la preocupación que cada madre tendría, debía sopesar toda esta situación con algún remedio natural, un pañito caliente, una oración a sus santos y decirle a sus niños ¿Te duele la cabeza? ¡Duélele tú a ella! Créditos de la imagen: https://pixabay.com/es/illustrations/mayor-dolor-de-cabeza-lluvia-6497168/ Un banco de imágenes gratuitos y sin derechos de autor.
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¡Duélele tú a ella! jajaja, eso me decía siempre mi mamá. Sí, la época de antes debió ser dura, pero dura para nosotros, que estamos acostumbrados a la tecnología, como ellos no conocían de eso se manejaban bien. Mi abuela me echaba unos cuentos increibles de sus peripecias cuando era joven y madre de un montón de niños pequeños, es fascinante escucharlos.
Sí, es una pena que sus historias en el hogar moderno son infravaloradas por lo que, lejos de escuchar sus relatos y recomendaciones, solemos ir por la vida enfrentando a tanto dragones y tempestades que bien pudieramos sortear si les hubiéramos puesto atención a nuestros patriarcas y matriarcas.
Sin duda era complicado lidiar con las enfermedades de los niños y demás situaciones complejas en ese entonces para nuestros abuelos, sin embargo hemos visto que hicieron un gran trabajo en todo sentido para sacar adelante a su familia dándole buena educación y cuidando al máximo de ellos, para todos vaya mi admiración y respeto.
Cónchale, sí, Sebas, definitivamente es todo un hito levantar una familia numerosa y con valores tan sólidos pese a las visicitudes y obstáculos de la vida. Muchos, con un solo hijo y mejores condiciones, se ahogan en deudas y problemas, como si fueran unos mosquitos en vasitos de agua. Por eso es que hay que ajustar el retrovisor eventualmente, mirar atrás hacia nuestros ancestros y encontrar el "de dónde vengo" para seguir a donde queremos llegar.