Sedujo su boca con el más profundo de los suspiros, de uno musical, atento, aterciopelado, como un perfume sonoro sobre su boca, como un caramelo de aire que se devora con la paciencia de quien sabe que tiene toda la noche para disfrutarlo. Y fue más abajo, surcó el cuello con las zancadas divinas de sus besos, rozando la nerviosa piel de sus labios sobre la piel tersa que tiritaba placenteramente debajo del mentón, que fungía de una tela que atrapaba cada muestra de tierno deseo. Visitó con ternura los templos que erige tu cuerpo en cada pecho, y sobre ellos un poema de palabras sin voces se escribía mientras se recorrían guiados por el poderoso buqué de la piel secreta que para él resguardaban. Bajó a las planicies bajo las sábanas, donde la penumbra dejaba en evidencia un obligo que hacía las veces del pozo donde los deseos eran pedidos beso a beso, en un afán perpetuo por depositar dentro de él cada caricia que con su lengua amorosa podría infringir, como un deliciosas cucharadas del más excelso postre que se lamiera con el placer enorme de saber que jamás acabaría. Siguió por horas, amasando con sus labios la demás piel que bajo él se conseguía, cada valle, cada sombra, cada cumbre carnosa, cada poro, cada surco y cada pliegue; todo era consumido con la celeridad de quien ama a quien le ama. Es una pena que luego la piel se tornara tela, que su amada, una almohada y sus besos, en solo un sueño. ::::::::::::::::::::::::::::: #relato #cuentobreve #cuento #literaturadebolsillo
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4 comments
Ahhhh, luego de tanta pasión despertar a la vida real jajaja, que cruel :) Muy buen relato.
Oh, sí... Qué rabia cuando estás a punto de algo rico y zaz!!! La alarma te despierta.
Buenos Días! Muy buen relato, describe mucho de lo que a veces nos pasa, una noche, un momento de pasión, que antes de culminar (algunas veces no?) nos despertamos aun con el sabor en los labios , la sensación en nuestro cuerpo, un suave y delicioso aroma en nuestro olfato, en fin un bello y agradable momento aunque fuese un sueño, el disfrute y el placer fueron reales.
Es verdad, y despertamos con un dejo de tristeza y anhelo... Nos regala una nostalgia y melancolía.