LOS HILOS DE PLATA QUE LA LLAMA CAUTIVA DELATA Es tal el silencio que esta noche acuña que ni la leve lluvia es escuchada. No se percibe en el suelo siquiera con sus pecas mojadas ni en el siseo sinuoso de los techos metálicos, pero el compañero luminoso de la esquina sí delató a las lágrimas chicas que la noche llora sobre la madrugada. Solo miro, sin reflexionar nada más que la perplejidad momentánea de ver los surcos veloces de agua rayando hermosa y levemente el panorama.
No comments yet