No centres todo: usa la regla de los tercios Hay fotografías que funcionan muy bien cuando centras el objeto/sujeto en ella, pero no se ve tan bien en todos los casos, como por ejemplo en las fotos de paisajes, donde tienes que elegir qué parte de él vas a querer resaltar. Una técnica a la que recurrimos los fotógrafos es usar la "regla de los tercios", donde dividimos (gráfica o imaginariamente) nuestro campo de visión en 9 recuadros idénticos para ayudarnos a ubicar los objetos/sujetos. Estos cuadros resultan de la intersección de dos líneas horizontales con 2 verticales, y funciona igual para cualquier formato de imagen. Muchas cámaras incorporan esta opción, y que yo recomiendo usar. La forma de aprovechar esta regla es muy fácil: la idea es hacer coincidir las líneas de tus recuadros con las líneas horizontales o verticales que se observan en un paisaje (como el horizonte, una colina suave, un árbol que destaque o un edificio). En la fotografía de abajo, puedes notar que hice coincidir el área donde termina el techo y el árbol con la línea horizontal más baja, ya que mi intención era darle mayor importancia al cielo, pero incluyendo los elementos oscurecidos para conservar el contraste, y así el color de las nubes se verán mucho mejor. Otra manera en que podría funcionar es colocando un elemento puntual, como el rostro de una persona, un reloj en la pared, la luna, un plato, un monumento o un pájaro (como en la segunda imagen) que coincida con su posición con cualquiera de las intersecciones de las líneas, que abajo están representadas con los puntos grandes. Para esta explicación usé fotografías propias.
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