¿Ventana o pasillo? Definitivamente ventana. Soy un observador a placer ya que suelo encontrar mucho más regocijo mirando los detalles durante el camino y los tornasoles de las tierras que conversar sobre algún desconocido que me distraiga del camino, por lo que si puedo elegir, me inclinaré por tener a mi lado la vívida pantalla que me separa del mundo. Mientras bajaba de la montaña, disfrutaba de los cambios de ambiente mínimos y constantes que se dan, alternando entre episodios boscosos, luego casi selváticos, breves y ligeros instantes urbanizados, sembradíos y pastizales hasta finalmente encontrarme con la ciudad. Entonces la pantalla se detiene, los edificios suplen el verdor y azul de las montañas lejanas y debo dar por concluida la sesión que veo detrás del cristal, y es cuando me abrazo a aquélla máxima que dice "lo que importa es el viaje, no el destino". ::::: Foto 1, Vista interior de un panorama fragmentado desde dentro del bus. foto 2. Parte del Valle de las Damas y al fondo la célebre montaña de Sorte, en Yaracuy.
4 comments
Con un paisaje como ese pelearía por la ventana jajaja, que belleza.
Jajajaj, esa es la actitud, amiga mía.
Ventanas por favor, a mí no me den pasillo que me mareo jajajajaja jajajajajajaja
Yo me aburro mucho del lado del pasillo y no me gusta el contacto con las personas que se apoyan del asiento.