Del mito a la realidad (Primera Parte) Epilogo Helena. La tradición literaria moderna, casi siempre llama Helena de Troya a pesar de que Troya no es su lugar de nacimiento o incluso el lugar donde vivió más tiempo. En cambio, este nombre marca el país que eligió o el lugar de su cautivero que ella consintió, dependiendo de si una versión particular del mito elige enmarcar su historia como un escape voluntario contra un esposo violento y ocupado o como un teatro de convulsión forzada. Lo cierto es que esa Helena es hermosa más allá de toda medida, eso es una certeza. Pero muchas cosas permanecen inciertas. ¿Es troyana o espartana? ¿Es de origen divino o humano? ¿Es altiva o humilde? ¿Es cruel, insensible, traicionera? Sin embargo, también es una lamentable víctima del destino? Entonces esta Helena de Esparta / de Troya por lo que cuenta Homero y otros autores es que tenía un encanto erotico, transmitía fertilidad pura e irresistible y provocaba un efecto mágico en su entorno, especialmente en el sexo opuesto. Incluso los viejos troyanos de la Ilíada de Homero, así como el propio rey Príamo, se sienten obligados a elogiarla o al menos a disculparse con ella al quedarse prendados. El pasaje de Las mujeres troyanas de Eurípides (415 aC) llama la atención sobre este segundo sentido, donde Hécuba advierte al Rey Menelao de Esparta que no mire más a Helena porque ella puede apoderarse de él con el deseo, ya que ella “captura los ojos de los hombres” Cuando le pide a Helena que señale a los héroes de las murallas de la ciudad de Troya, se refiere a Menelao como su "ex marido" . Pero, al mismo tiempo, explica sus acciones, y la bigamia, como la voluntad de los dioses. Helena es consciente de que gracias a ella los héroes de esta gran guerra de Troya no se borrarán en la posteridad: su propia existencia les brinda la oportunidad de luchar por ganar la gloria inmortal y así fue. Sin embargo, es posible que ella también quiera seducir a Héctor, pero creo que sienta su inminente muerte y esa breve escena, entonces, la naturaleza 'troyana' de Helena parece mostrarse, reflejando su relación afecto o amor con su semejante y con su patria adoptiva. Aparte debo mencionar que las mujeres troyanas que sufren el rigor de la guerra se sacrifican por ella por ser parte de la casa del Rey de Troya. Al final Helana es un mujerón despampanante más allá de toda medida, eso es una certeza. Pero muchas cosas deben permanecer inciertas. Sin embargo, Helena fue una lamentable víctima del destino. No es de extrañar, entonces, que Eurípides titulara su tragicomedia con el nombre de Helena . Solo esa palabra. @petersbits
1 comment
Hola en realidad habia escuchado hablar de Helena de Troya, pero no me ha llamado la mucho leer esa historia, pero por lo que relatas, se ve como curiosa esa historia griega, Feliz noche