Viaje Romano (Part. IV) Allí nos lavamos las manos y la cara y desayunamos. Después de eso, nos arrastramos por 3 leguas hasta Tarracina, encaramados en sus brillantes y altos acantilados. Allí habíamos acordado encontrarnos con Mecenas, el mejor de los hombres, y Cocceius, quienes actuaban como enviados en asuntos muy importantes, me unté entonces un ungüento negro en los ojos doloridos. Muy pronto, llegaron Mecenas y Cocceius y con ellos, Fonteius Capito, un refinado caballero y el mejor amigo de Mark Antony. Cansados después de un largo día de viaje llegamos a Formiae donde cenamos en la villa de Capito. ¡Estábamos todos ansiosos por ver el amanecer porque al día siguiente nos encontramos con Virgilio, Plotio y Vario en Sinuessa! La tierra no ha dado a luz almas más espléndidas que estas y nadie está más apegado a ellas que yo. ¡Oh, cómo nos abrazamos y reímos con júbilo, la alegría de la verdadera amistad! ... Una casa de correos cerca del puente Campanian nos proporcionó refugio para pasar la noche y al día siguiente viajamos a Capua. Ahí hicimos descargar las mulas y Mecenas jugaba a la pelota, pero Virgil y yo tomamos una siesta porque jugar a la pelota no es bueno para los ojos doloridos y la indigestión por el vino. Esta historia continuará... #Historia
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