Solshenitsyn cuando escribió: «No hay esperanza en Occidente; es más, nunca debemos contar con él. El exceso de bienestar y una atmósfera contaminante de sinvergonzonería le han atrofiado la voluntad y el juicio». De ahí que convenga recordar siempre la profecía del monje Filoteo: «Bizancio es la segunda Roma; la tercera será Moscú. Cuando esta caiga, no habrá más». Es más la Virgen de Fátima, cuando se les apareció a los 3 pastorcillos les imploraba, que consagraran a Rusia al Sagrado Corazón de Jesus antes que explotara la Primera Guerra Mundial y entrara el comunismo luciferino. Bueno, ya Uds. saben que pasó después, al final, todos somos culpables de este desastre continuado que tenemos a nuestro alrededor por nuestra ignorancia, nuestra arrogancia supina, nuestra estupidez y ahora vamos pagando los platos rotos desde que viene de atrás. Que Dios nos dé el perdón cuando nos toque el juicio final.
No comments yet