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Transición Alternativa Del realismo al Imperio -Periodo helenístico (Apendice final) El proyecto Alejandro Magno Y ALEJANDRÍA del Nilo Una de las características más significativas del gobierno ptolemaico fue su política de helenización, integrando la lengua y la cultura griegas en la vida cotidiana egipcia, Ptolomeo fue muy amigo de Alejandro y tenía alguna idea de lo que quería el Rey macedonio, cuyo mapa no lo pudo cristalizar porque tenía el proyecto en "papel y en su cerebro": lo poco que se sabe y por lo que dejó en sus cartas y en sus acciones era crear una vasta red de más de 60 ciudades Alejandrinas por toda el Asia Central y Mediterraneo; ciudades con habitantes "entrenados y formados" bajo la educación ateniense al menos por 3 generaciones en 10 lustros, integrando a la población lo mejor de la intelectualidad, cultura, religiosa, militar y comercial helénica con las costumbres locales buscando un mega flujo de intercambio entre todas esas ciudades y pueblos "Alejandrinos". Estaba claro que el gran enemigo de este proyecto son las tribus de "los buenos salvajes" (y es por eso que lucharon por destruir contra cualquier tribu inadaptada que vieron que podría corroer tal proyecto) y se buscó que los soldados helenos se mezclaran con las doncellas de esos pueblos para crea "una nueva raza" para ser formados en esa nueva doctrina, pero al morirse (o al envenenar) Alejandro Magno prematuramente los primeros habitantes de esas ciudades fueron abandonados a su suerte y el movimiento comercial, intelectual, cultural fue decayendo hasta convertirse estos habitantes en unos "buenos estúpidos" para ser convencidos por un imbécil de la mala leche que son fáciles de conseguir por el camino y luego convertir a esa poblada en unos "buenos malos" para volver mierda todo, como efectivamente ocurrió. En la Alejandría de Egipto en pleno Delta o desembocadura del Rio Nilo, no hubo ningún intento de asimilarse a la civilización egipcia. Uno de los primeros pasos de Ptolomeo I fue trasladar el centro de gobierno de su ubicación tradicional en Memphis (seguiría siendo el centro religioso) a la ciudad recién construida de Alejandría. Alejandría tenía una ubicación más estratégica, mucho más cercana tanto al mar Mediterráneo como a Grecia y su ciudad intelectual a imitar: Atenas. Debido a este movimiento, Alejandría se convirtió en una ciudad más griega que egipcia. De hecho, los Ptolomeos rara vez salían de la ciudad y luego solo para hacer un crucero de placer por el Nilo. Como sucedió en gran parte del antiguo imperio alejandrino, el griego se convertiría en el idioma del gobierno y el comercio en toda la cuenca del Mediterráneo. Ptolomeo I también estableció en Alejandría como el centro intelectual del Mediterráneo cuando construyó una enorme biblioteca, un Jardín Botanico descomunal, centros anatómico y astronómico, Institutos dedicados al estudio de las Matemáticas, la Zoología, verdaderas Universidades del estudio de las lenguas, dialectos y culturas de diferentes pueblos, integrando a los sabios judío al estudio del antiguo testamento, mientras que el museo proporcionaba asientos para una reflexión tranquila, la biblioteca acumuló una colección de miles de rollos de papiro, que atrajeron a hombres de filosofía, historia, literatura y ciencia de todo el Mediterráneo, de Asia Central durante las próximas décadas; todo dentro de un ambiente de ciudad cosmopolita, con calles rectas bordeadas de palacios y jardines en medio del bullicio de uno de los más activos puertos del mediterráneos a sus pies y con una población heterogénea que superaría sin duda el medio millón de habitantes, cifra descomunal para los tiempos de la Antigüedad y cuya gran mayoría era muy culta. De manera que Alejandría le roba el liderato de centro de estudios a Atenas, es decir el chico aristocrático para que tuviera un mejor mañana de ese entonces que vivía en Priene, Babilonia, Efeso, Pompeya o Pérgamo, lo enviaban a estudiar entre Atenas ó Alejandría dependiendo de la chequera. El asesor de Ptolomeo I en el proyecto fue Demetrius de Phaleron, un graduado del Liceo de Aristóteles en Atenas; así que la biblioteca se convirtió verdaderamente en un centro de cultura helenística. Desafortunadamente, la biblioteca y su contenido fueron destruidos en una serie de incendios durante los años que estuvo bajo el control romano que tenía otra visión para los habitantes de esas regiones que hablaremos en algún momento. En el puerto de la ciudad, Ptolomeo comenzó la construcción del Pharos, un enorme faro (que sería completado por su hijo Ptolomeo II). Este faro único era una inmensa estructura de tres pisos. Su baliza era visible por millas y estaba iluminada tanto de día como de noche, convirtiéndose finalmente en una de las siete maravillas del mundo antiguo. Aparte de Alejandría, se construyó otra ciudad, menos glamorosa, en el Alto Egipto: Ptolemais se fundó como un centro para la afluencia de residentes griegos recién llegados. Si bien puede parecer que Ptolomeo I tenía la intención de transformar Egipto en otra Grecia, en muchos sentidos todavía respetaba al pueblo egipcio y reconocía la importancia de la religión y la tradición para su sociedad. Tanto él como sus sucesores apoyaron los numerosos cultos locales. Para mantener la paz con los sacerdotes del templo, restauró numerosos objetos religiosos robados por los persas. Sin embargo, mientras se respetaba a los antiguos dioses egipcios - ya que no quería enfadar a sus dioses - surgieron dos nuevos cultos: el primero estaba dedicado a Alejandro Magno, que para la población griega servía como una forma de expresar su continua lealtad e identificar a los Ptolomeos como los verdaderos hijos o herederos (un engaño de sometimiento disimulado con adeptos/estúpidos que se cortaban las venas por ese embuste). Un segundo culto, que nunca ganó popularidad, estaba dedicado al dios de la curación Serapis. A nivel local, los sacerdotes del templo permanecieron como parte de la clase dominante, otra prueba de su lealtad a los Ptolomeos. Por último, aunque es posible que se haya trasladado la capital, se mantuvo la estructura administrativa básica, aunque muchos de los escribas egipcios tenían dificultades para escribir en griego. Egipto tenía una economía estrechamente controlada; gran parte de la tierra era tierra real y se necesitaba permiso para talar un árbol o incluso para criar cerdos. El mantenimiento de registros era importante, se inspeccionaba toda la tierra y se hacía un inventario del ganado. Por supuesto, dado que Egipto tenía una economía basada en la agricultura, los impuestos basados en el censo y los estudios de la tierra eran esenciales. Bajo Cleopatra VII había un impuesto a la sal, un impuesto ó tasa real a los diques e incluso un impuesto a los pastos. Los pescadores incluso tuvieron que ceder el veinticinco por ciento de sus capturas. Pero como ya saben todo se empezó a desmantelarse a partir del Reinado de Ptolomeo III y sus "buenas salvajadas" y que Cleopatra VII la última faraón trató de salvar el Titanic que se estaba hundiendo. Tocare estos temas nuevamente cuando aborde otras áreas para ir montando el rompecabezas del mundo de Occidente de hoy. @petersbits

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