Sucesión Romana ascenso - apogeo - CAÍDA (Cap. IV) La Peste y los desastres naturales… Sumando las 2 causas anteriores descritas en los pasados post en paralelo, tenemos que agregar que también los fenómenos naturales jugaron un papel estelar, para que el Imperio rodara inercialmente hacia su demolición. El primero que fue la madre de los desastres naturales que enfrentó el Imperio Romano durante el siglo III fue la peste, que lo comenté someramente en este post: https://noise.cash/search?q=Antonino+peste . La plaga conocida como la peste de Antonina (se cree que se trató de una epidemia de viruela o sarampión según los datos dejados por el Sabio médico Galeno); durante los tiempos del Emperador Marco Aurelio que precedió a la crisis del siglo III minó la mano de obra de los ejércitos romanos y resultó desastrosa para la economía romana, aunque muchos científicos dicen que la peste fue la viruela. Desde el 249 d. C. hasta el 262 d. C., la otra plaga (la peste bubónica) de Cipriano devastó tanto el Imperio Romano que algunas ciudades, como la ciudad de Alejandría, experimentaron una disminución del 62 % en la población. Estas plagas obstaculizaron en gran medida la capacidad del Imperio Romano para evitar las invasiones bárbaras del Norte y de Asia Central, pero también influyeron los problemas como la hambruna, con muchas granjas abandonadas e improductivas y con sus inventarios ya exiguos. Es decir estaban jodidos por donde los miraba y no tenían para donde huir. Para rematar este panorama, un segundo desastre natural de más largo plazo tuvo lugar durante el siglo III fue el aumento/disminución de las temperaturas en extremo y su clima. Los veranos eran más secos significaron una menor productividad agrícola y los fenómenos meteorológicos más extremos llevaron a la inestabilidad agrícola afectando los depósitos y reservas de granos con lluvias intensas que afectaron los cultivos. Esto también podría haber contribuido al aumento de la presión de los bárbaros en las fronteras romanas por hambre que no tenían un desarrollo agrícola como la romana, así que como también habrían experimentado los efectos perjudiciales del cambio climático y con la necesidad sin nada que perder por saciar su hambre, fueron a saquear y volver mierda por donde avanzaba en busca de las regiones más productivas del Mediterráneo sin importarles un bledo el daño sabiendo que el imperio tenía varias cartas en contra. De manera que el imperio se enfrento a una caída sin retroceso gracias a los jinetes del apocalipsis que fueron los periodos largos de sequías, inundaciones, pestes, provocando: muerte, hambruna, migraciones y revueltas, un hermoso coctel para el olvido. @petersbits
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