read.cash Log in
@petersbits more from that month

Sucesión Romana ascenso - apogeo - CAÍDA (Cap. III) La sucesión y las guerras civiles Agregando el escenario descrito en el anterior post sobre lo difícil que era mantener y proteger la gran extensión territorial contra las invasiones en las fronteras, a eso debemos que agregar al hecho, que desde el comienzo del Principado no hubo reglas claras para la sucesión imperial, en gran parte porque el imperio mantuvo la fachada de una república con acuerdos entre clanes y elites muy bajo perfil. Durante el Principado temprano, el proceso para convertirse en emperador se basaba en una combinación de proclamación por parte del Senado, aprobación popular y aceptación por parte del ejército, en particular de la Guardia Pretoriana, pero antes de todo esto, las familias fundadoras de las primeras tribus que fundaron a Roma llamadas patricias, que luego se sumaron las familias oligárquicas con mayor peso económico y los militares con mayor reputación se reunían en un conclave secreto para designar bajo acuerdo entre todos el nuevo emperador designado y luego se armaba la estrategia de ser elegido por parte del senado, ejercito y el pueblo. Una conexión familiar con un emperador anterior era beneficiosa, pero no determinaba el problema como lo haría un sistema formal de sucesión hereditaria. Desde la dinastía Julio-Claudia en adelante hubo a veces tensión entre la elección preferida del Senado y el ejército. A medida que la clase senatorial declinó en influencia política y en las familias patricias que querían mantener su cuota de poder tanto en el ejército y en el senado otros de esa élite reclutaron más generales de las provincias, esta tensión aumentó entre ellos. Cada vez que la sucesión parecía incierta, había un incentivo para que cualquier general con el apoyo de un ejército considerable intentara tomar el poder, lo que provocó una guerra civil, rompiendo su cuota de fidelidad con la familia élite en cuestión. El ejemplo más reciente de esto antes de la Crisis fue el Año de los Cinco Emperadores que resultó en la victoria de Septimo Severo. Después del derrocamiento de la dinastía Severano, durante el resto del siglo III, Roma estuvo gobernada por una serie de generales, que llegaron al poder a través de frecuentes guerras civiles que devastaron y arruinaron el imperio. De manera que, en vez de luchar en tierras extranjeras que les inflaba el orgullo, el imperio romano se puso cada vez más a la defensiva con enemigos como aves de carroña merodeando y traidores que incentivaban guerras civiles por controlar el poder. Esto cortó la fuente esencial de ingresos obtenida del saqueo de las conquistas a nuevos territorios, al tiempo que abrió el campo romano a la devastación económica de los saqueadores tanto extranjeros como nacionales. Las guerras civiles frecuentes contribuyeron al agotamiento de la mano de obra del ejército, y reclutar soldados de reemplazo ejerció aún más presión sobre la fuerza laboral, incentivando la contratación de mercenarios por parte de las bandas de familias patricias, grupos oligarcas o enemigos jurados del imperio que hacían vida dentro de ella. Así que no sé si esto les recuerda a algo cuando la lucha en múltiples frentes, el aumento del tamaño y la paga del ejército, el aumento del costo del transporte, las campañas políticas populistas de "pan y circo", la recaudación de impuestos ineficientes y corruptos, el presupuesto desorganizado y el pago de la paz a las naciones y reinos extranjeras contribuyeron a la crisis financiera aunado con una caída grave de la producción y aumento de las importaciones. Los emperadores respondieron confiscando bienes, devaluando la moneda aplicando políticas erróneas para palear la inflación, controlando los precios el consumo de los bienes y suministros para combatir el déficit. @petersbits

No comments yet

Log in to join in Reading is open to everyone. Replying needs an account.