Sacrificios humanos antes de Pizarro. (parte II) Además, cuando fallecía un soberano sacrificaban a un buen número de criados y oficiales para que le sirvieran en la otra vida. También mataban a sus mujeres preferidas e infantes. Tras la muerte de Huayna Capac el cronista Joseph Acosta escribe que se sacrificaron a mil personas y a los niños a sacrificar se les elegía por su belleza. Llegaban a Cuzco en procesión acompañados de sus madres y otros parientes, caciques, sacerdotes,… Los niños eran mostrados por las calles acompañados del Inca, la elite incaica y las momias de los reyes fallecidos. Una vez terminada la ceremonia, el Sapa Inca entregaba a los niños y a las doncellas objetos valiosos con los que serían enterrados. Luego la comitiva volvía a su lugar de origen donde los sacrificados serían ofrendados a los dioses, normalmente en cumbres de nieves perennes. Antes de matar a los niños se les daba de comer y beber abundante chicha provocándoles un fuerte mareo. En ese momento procedían a estrangularles y a extraerles el corazón. En otras ocasiones una vez drogados, se les enterraban vivos. Así han sido encontradas numerosas momias. Esta ceremonia se normalizó en tiempos de Pachacútec, noveno gobernante de los Incas del 1438 al 1471 pero existe la constancia que ya se realizaba por los chimú hacia el año 1200. Se han hallado los esqueletos de cientos de niños ejecutados en varias excavaciones arqueológicas. Los incas también realizaban sacrificios para tratar de que no fueran castigados con catástrofes naturales tales como por ejemplo una inundación o la erupción de un volcán. Los niños eran llevados a lo alto de una montaña, drogados y morían por congelación.
No comments yet