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Sucesión Romana ASCENSO - apogeo - caída (Cap. I) Después que la Republica de Roma se había puesto la bota itálica que le quedaba al pelo y después que recibir un piropo por parte de Egipto y su faraón Ptolomeo II como una potencia del Mediterráneo enviando su embajador. Esta empezaba a crecer y con ella los problemas: Roma necesitaba controlar el comercio marítimo de las costas desde y hacia el Africa y Asia menor y necesitaba la Isla Sicilia como su portaaviones y tierra fértil que la tenía al frente cuyo propietario de esas isla era otra gran potencia de la región: El Imperio cartaginés, un imperio informal de ciudades-estado fenicias en todo el norte de África, sur de Francia y la España moderna desde el 575 a. C. hasta el 146 a. C. Estuvo más o menos bajo el control de la ciudad-estado de Cartago después de la caída de Tiro ante las fuerzas babilónicas. En el apogeo de la influencia de la ciudad, su imperio incluía la mayor parte del Mar Mediterráneo occidental por lo que los navios debían pedir permiso para cruzar el mar Mediterráneo para desembarcar enlas costas de Europa y de Africa. Se llegó un punto que tanto los romanos como los cartaginense aplicaban piratería y sabotaje entre si y la presión aumentaba más y más. Hasta llegar protagonizar la pelea del siglo, tipo Muhammad Ali contra Joe Frazier. Extensión del asentamiento fenicio La cosa es que Cartago era un antiguo establecimiento fenicio que proporciona un lugar de descanso para las flotas mercantes, para mantener un monopolio fenicio sobre los recursos naturales de un área o para realizar el comercio por su cuenta, los fenicios (unos tigres comerciantes, esos que fastidian al turista por venderte algo obligado: o sí o sí) establecieron numerosas ciudades coloniales a lo largo de las costas del Mediterráneo. Se sintieron estimulados para fundar sus ciudades por la necesidad de revitalizar el comercio a fin de pagar el tributo extraído de Tiro, Sidón y Biblos (unos gobernantes que les gustaba el oro, plata, plomo estaño y hierro ya que fijaban el precio para intercambiar por comida y demás especies) por la sucesión de imperios que los gobernaban y por el temor a la colonización griega completa de esa parte del Mediterráneo adecuada para comercio. Los fenicios carecían de la población o la necesidad de establecer ciudades autosuficientes en el extranjero, y la mayoría de las ciudades-pueblos tenían menos de 1.000 habitantes, pero Cartago y algunas otras se convirtieron en grandes ciudades no al nivel de Atenas. Se establecieron unas 300 colonias en Túnez, Marruecos, Argelia, Iberia y, en mucha menor medida, en la árida costa de Libia. Los fenicios controlaban Chipre, Cerdeña, Córcega y las Islas Baleares, así como posesiones menores en Creta y Sicilia; los últimos asentamientos estaban en perpetuo conflicto con los griegos. Los fenicios lograron controlar toda Sicilia por un tiempo limitado. Más tarde, toda el área quedó bajo el liderazgo y la protección de Cartago, que a su vez envió a sus propios colonos para fundar nuevas ciudades o reforzar las que declinaron con Tiro y Sidón. Las primeras colonias se hicieron en los dos caminos hacia la riqueza mineral de Iberia: a lo largo de la costa norteafricana y en Sicilia, Cerdeña y las Islas Baleares. El centro del mundo fenicio era Tiro, que servía como centro económico y político era como decir una New york para los fenicios. El poder de esta ciudad se desvaneció tras numerosos asedios y su eventual destrucción por parte de Alejandro el Grande que lo trasnformó al estilo “griego” sin muchos traumas ya que era una colonia, y el papel de líder pasó de Sidón a finalmente Cartago que era de verdad era impresionante. Cada colonia rindió tributo a Tiro o Sidón, pero ninguno tenía el control real de las colonias. Esto cambió con el surgimiento de Cartago, ya que los cartagineses nombraron a sus propios magistrados para gobernar las ciudades y Cartago retuvo mucho control directo sobre las colonias a nivel economico, además imprimieron monedas y billetes de cuero respaldadas con monedas de oro y plata e impusieron la figura del credito e interes, los vampiros comerciales que jodio a muchos colonos "venados". Esta política dio lugar a que varias ciudades "colonias ibéricas" se pusieran del lado de los romanos durante las Guerras Púnicas, ya que los cartaginenses tenían la moral por otro lado: eran comedores, bebedores hasta el hastío y unos grandes puteros. En lo militar no se amargaban la vida: contrataban mercenarios para que los defendieran sobre todo de origen de la península Ibérica mediterránea porque además eran la fuente de las minas de plata, plomo y hierro hasta que en la pequeñita los traicionó porque simplemente les tenían una rabieta acumulada de tanto perder y allí empezó el inicio de la hora del fin que provocaría la caída de Cartago. Tratado con Roma En 509 a. C., se firmó un tratado entre Cartago y Roma (un tratado a punta de cuchillos escritos) que indicaba una división de influencia y actividades comerciales, fue un tratado con muchos detalles, de hecho los romanos siempre fueron los mejores en elaborar contratos comerciales con letras pequeñas que justificaría una guerra. Esta es la primera fuente conocida que indica que Cartago había ganado el control de Sicilia y Cerdeña y Roma buscaría vengarse. A principios del siglo V a. C., Cartago se había convertido en el centro comercial de la región del Mediterráneo occidental, posición que mantuvo hasta que fue derrocada por la República romana. La ciudad había conquistado la mayoría de las antiguas colonias fenicias, por ejemplo, Hadrumetum, Utica y Kerkouane, subyugado a las tribus libias (con los reinos númidas y mauretanos permaneciendo más o menos independientes), y tomado el control de toda la costa norteafricana del Marruecos moderno. A las fronteras de Egipto (sin incluir la Cirenaica, que finalmente se incorporó al Egipto helenístico). Su influencia también se había extendido al Mediterráneo, tomando el control de Cerdeña, Malta, las Islas Baleares y la mitad occidental de Sicilia, donde fortalezas costeras como Motya o Lilybaeum aseguraban sus posesiones, era el propio pulpo chupando . También se habían establecido importantes colonias en la península Ibérica. Su influencia cultural en la Península Ibérica está documentada, pero se discute el grado de su influencia política antes de la conquista de Amílcar Barca. @petersbits

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