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Sucesión Romana ascenso - APOGEO - caída (Cap. XXV) Cleopatra y la clausura del mundo helenístico. Cuando en el año 34 a.C Marco Antonio desfiló con su ejército romano y egipcio en Alejandría la victoria sobre la Armenia de Artavasde II, que fue paseado por la vía canópica en cadenas de oro, en vez de ir a Roma en desfilar su prisionero "de luxe", daba muchos mensajes hacia Roma y sus familias patricias élites: Que Antonio confirmaba a todo el mundo que su relación con Cleopatra era una relación pasional y de intereses mutuos donde ambos se necesitaban mutuamente. El trato había llegado al éxtasis de la estrategia geopolítica que se había trazado Cleopatra: Convertirse en la líder del Oriente Helenístico que tenía por fin una unidad algo similar a la lograda con el Imperio del divino Alejandro Magno, al menos en el papel. Antonio lo ejecuto como triunviro y procónsul de Roma en el Oriente cedía a Egipto los territorios de Cirenaica, Creta, Siria, Fenicia, Armenia; es decir el Oriente helenístico romano pasa al Reino de Ptolomeo. A su vez distribuía esos territorios entre sus 3 hijos que tenía con Cleoptara VII En ese mismo acto, la joya de la corana de Egipto: el hijo de Cleopatra y de Julio Cesar: Ptolomeo Cesarión fue proclamado "Rey de Reyes y heredero legítimo de Julio Cesar como futuro Faraón de Egipto y Emperador de Roma." Lo que logró Cleopatra fue que El Egipto Ptolemaico resurgía como potencia, al mismo nivel que Roma en el papel por lo menos, es decir nunca antes Egipto había llegado a ese escalón tan lejos en tan poco tiempo: Todo el Medio Oriente estaba bajo un mando único, desde los tiempos de Alejandro Magno. De manera que mientras Cleopatra VII de Egipto representaba el renacimiento de la supuesta "unión" del Oriente helenístico de Alejandro Magno, Octavio representaba la estructura del Nuevo poder del Occidente latino de Roma, por lo que todo esto se configuró que ambos mundos opuestos estaban condenados a enfrentarse a ver quién dominaba definitivamente la Cuenca del Mediterráneo, sus riquezas, materias primas y la ruta seda hacia el lejano Oriente. El diferencial eran las fuerzas de choque: el ejército romano tenía fuerzas entrenadas, disciplinadas y uniformes preparas en Roma, mientras el ejército ptolemaico de Cleopatra estaba compuesto por legionarios romanos de Marco Antonio, legionarios egipcios, mercenarios griegos, fenicios, armenios y las tropas de los reinos de Oriente aliados que mantenían una dependencia de suministros egipcias. Pero todo se fue a la quinta paila del infierno cuando esos supuestos aliados pagaron a Egipto con traiciones monumentales por todos lados y se quedaron esperando como unos grandes pendejos a que fuesen retribuidos por Roma por su alianza, cuando al final fueron despreciados como eran. Tras la victoria romana en la batalla de Accio, Octavio empezó a demoler el Egipto helénico, destruyendo con un total desprecio Alejandría como vencedor del patio: empezó por pedir la cabeza del hijo de Cesar con Cleopatra, Cleopatra, Marco Antonio y sus hijos en nombre de la "virtud, la moralidad romana sobre la depravación e inmoralidad oriental helenística" una farsa monumental, usando para su difusión historietas sobre los derrotados que han perdurado hasta el día de hoy. Tras el suicidio de Marco Antonio y Cleopatra, Cesarión, único rey que quedaba vivo de la dinastía Ptolomeo que heredaba tras la muerte de su madre fue ejecutado por él mismo Octavio que ni él, ni Roma no podían permitirse que existiera “otro César”, terminando así el mundo helenístico, el sueño de Cleopatra. Egipto jamás pudo recuperar su pasado glorioso, pasó a ser una provincia jodida en todos los sentidos: fue saqueada, humillada, asolada por todas las monstruosidades inventadas sobre esa Reina y que tuvo a Roma en jaque: los egipcios se dejaron pisotear, convencidos en sí que fueron unos perdedores y fracasados: sin Faraon, sin reina, el sistema fue demolido para dar puerta franca en complicidad con los mismos habitantes y gentes provenientes de territorios vecinos que actuaron como pirañas por sus tesoros, destruyendo su su historia manteniendo una neutralidad complice por la misma Roma como nueva dueña de ese Reino en demolición, y que siguen con este desastre con otra optica hasta el día de hoy. @petersbits

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