EL PEQUEÑO Y CRUEL CAZADOR #EnMiNiñezYoFui #Español #Dinámica Gracias amiguita @LadySweet por regalarnos la oportunidad de escribir sobre un asunto tan precioso como el de nuestra infancia. En mi niñez fui especialmente cruel con los animales (Mayormente, reptiles, anfibios y aves) quizás no diría que fui cruel. Ahora que miró hacia el pasado creo, y ojo solo creo no estoy seguro en lo absoluto, que nacemos con una especie de instinto de caza. No todos, pero si me parece que una gran cantidad de niños sobre todo varoncitos nacemos con predisposición a irnos con otros amiguitos a cazar como una forma de aventura. Por supuesto, hablo de una niñez de principio de los 90s y en el barrio, dónde las distracciónes y los juegos eran muy reales. Usaba una liga pequeña y muy tensa para cazar a los tuqueques (pequeñas lagartijas inocuas que habitan en las casas) ahora que lo pienso tenía una puntería de francotirador. Doblaba en "U" unos alambritos y pues haciendo como una especie de microballesta entre mis dedos di muerte a decenas o quizás centenas de estas criaturas. Era un verdugo de los sapos que exterminabamos junto a mis primos, y la artillería pesada era una RESORTERA o una HONDA que por alguna distorsion del lenguaje le decíamos "FONDA" con esta última, matamos a más de un pajarito y roedor pequeño por las quebradas llenas de basura y aguas residuales. Eso quedó atrás. Así como PABLO se canso de matar cristianos yo me cansé de hacerle daño a los animalitos de tanto que mi papá me hablo sobre la compasión y otros valores que no comprendía yo solo era un niño vivíendo. La última vez que maté algo y sentí una cosa horrenda dentro de mi fué teniendo como 11años. Le estaban tirando piedras a una iguana, nadie le pegaba y como siempre tuve un don para la puntería pum le di en la cien. La iguana cayó y murió entre convulsiónes y dolor cierto. Los muchachos se fueron y quedé yo solo. La Vi en sus últimos espasmos, y la lleve a un sitio oculto y le pedí disculpas, simplemente eso fue lo que sentí. Años después ví morir a mi madre, no fue muy distinto de ver morir a la iguana hablando de la terrible escena. Comprendi algo de la vida: UN MISMO ALIENTO, UNA MISMA ENERGÍA, UN MISMO SOPLO DE VIDA. UN MISMO DOLOR.. Hoy día me cuesta matar a un ratón. Quien haya leído mi relato de "La agonía del Sr Jingles" se habrá dado cuenta. Disculpen lo largo. Sean compasivos con los seres vivientes.
5 comments
Bueno, digamos que te tocó aprender esa lección de una manera muy dura. Quizás coincido con vos en que algunos niños pueden nacer con algo muy similar a instinto de cazador, pero bueno, tienes un niño y podrás concientizarlo para que no sea cazador.
Me conmovió tu post, si te digo la verdad asomaron lagrimillas. (si, ya sé que soy megasensible, pero tus letras apelan a esa fibra.) Eras un niño travieso e inocente que seguía sus instintos más allá del raciocinio. ¡No eras malo! ¡Jamás te culpes y perdónate! Solo te veías como un audaz cazador. Lo bueno es que el tiempo y las circunstancias te hicieron cambiar de ideas y te moldearon hasta llegar a lo que eres hoy: una de las tantas personas que respeta y cuida los seres vivos. Gracias por participar y contarnos tus experiencias y anécdotas de niño. Saludos!!
Hola amigo, si este tiene razón, yo mataba mucho pollitos y patos, pero ahorita no quiero matar ni siquiera un ratón que anda en la casa, es muy triste matar un ser vivo, lo comprendo después que vi morir a mi mascota, un perico. fue demasiado triste.
La verdad creo que no es mas que la inocencia de los niños, que aún no entienden que ese animal sentirá dolor y dejara de vivir por esa acción. Pues con el tiempo vamos haciendo conciencia y valorando la vida como le paso con esa pobre iguana. Mi pésame por la perdida de su mamá
Puedo decir con propiedad que yo también en mi infancia tuve esa especie de adn de cazador ya que junto a mis amistades y primos nos reuníamos para cazar diferentes animales, no existe una etapa más bonita en la vida que nuestra niñez, por eso debemos vivirla al máximo ya que sus recuerdos estarán presentes en todo momento.