En el estado Lara hay un pueblito montañoso llamado "cubiro" mis padres me llevaban en mi infancia y pasábamos buenos ratos respirando aire fresco. Hoy por hoy la población ha crecido y la vegetación ha mermado un poco sin embargo aún tiene esa belleza serrana y sigue siendo un lugar turístico muy frecuentado por los larenses. Ese día fuí con mi hijo y mi esposa vimos un atardecer hermoso y por suerte pude captar algo de esa tarde. Allí reflexioné sobre los momentos. Los momentos especiales siempre quedan. Mi madre murió y aún recuerdo el día que fuimos a ese pueblito y puedo recordar hasta el sabor de las empanadas que llevó y el jugo de guayaba que bebimos. El dinero se va, la juventud se va, los amigos, hasta los hijos pero los momentos son el tesoro más preciado.
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