Adioses para Void (Al espejo.) ¿Me escuchas, VOID? (Susurro casi imperceptible.) ¿Gran Príncipe de las sombras? En efecto. ¿Quién me exhumó de tus vértebras? Lo ignoro. Mi deseo es ruin. Está consagrado a lo imposible. ¿Es que puedes desear otra cosa? Lo absoluto. Es decir, la Muerte. ¿No estás por eso aquí? Me conoces bien, VOID. Después de todo, somos el mismo, ¿lo recuerdas? ¿Nos abortó el mismo dios? Quizá algún angel insomne, o un dios hastiado de sí mismo. No, la…
@outis in May 2022
Quien dice que la ausencia causa olvido Quien dice que la ausencia causa olvido, merece ser de todos olvidado; el verdadero y firme enamorado está, cuando está ausente, más perdido. Aviva la memoria su sentido; la soledad levanta su cuidado; hallarse de su bien tan apartado, hace su desear más encendido. No sanan las heridas en él dadas, aunque cese el mirar que las causó, si quedan en el alma confirmadas. Que si uno está con muchas cuchilladas, porque huya de quien le…
Alea iacta est No hay vuelta atrás. No hay retorno, mi boleto es sólo de ida. Aunque en realidad nunca se vuelve, se dice que el hombre una vez toma una decisión, el tiempo se encarga de eternizar lo optado. Los conversos lo saben, aunque se tornen herejes o apostatas, allá en sus almas se preserva una forma de aquella verdad que antaño los iluminó. Las cosas ocurren con total inasistencia de nuestras manos pues ya en germen no terminan de conjurar sus furores hasta que…
¿Qué pasa con los cuentos? No sé qué hacer con el 99% de las premisas que planteo en mis cuentos, razón por la cual dejo el 99% de los cuentos que pretendo escribir, como si fuera merecedor de este privilegio, el privilegio de escribir cuentos, que sólo habrían de gozar unos pocos seres talentosos, incompletos o, cuando no, simplemente abandonados tras unas pocas líneas. ¿Qué hacer con aquellos cuentos, las creaciones abortadas, los productos abandonados, hijos huérfanos…
¿Por qué soy misántropo? Soy misántropo porque la mayoría de la gente con la que he estado en mi vida, no muestra mayor signo de profundidad que el de una nuez. Son predecibles, superficiales, estultos. Desde luego tienen un misterio, un misterio genérico. Cada vez que recurren al uso de su cerebro es para guarecerse en alguna muletilla conceptual, en algún confort de pensamiento. Nada fascinantes. Lo único que tienen a su favor es ese patetismo, tan grotesco como…
Contra Nietzsche I Qué tristeza ver al enemigo derrumbarse, contemplar al miedo, tembloroso, suplicándonos ternura; qué duelo del alma ver caer el imperio del malvado, la beatitud del héroe: somos merced a lo imposible, embriagados de poderío, seducidos por la idea de epilepsia, de cambio, de historia. Más, en el fondo, se adivina que el gobierno que trama nuestra idea de orden, lo ejercen las ignorancias, los prejuicios, la imposibilidad de hacer contacto con la realidad.…
Destripad el cielo por mí Destripad el cielo por mí, no necesito astros resplandecientes ni lluvias de cometas distantes flotando en la corriente de los tiempos. Saber que todo es inútil me es suficiente. Y no apremien mi, suicidio; si sonrío ante espejos rotos: multiplico mi soledad para que los trozos recién nacidos nos hagamos compañía entre nosotros.
Un Dios ateo Me gustaría ser una existencia autoconsciente flotando eternamente en el cosmos: contemplar mundos en la indiferencia minuciosa, practicando la no interferencia, pero regodeándome en secreto de sus tragedias, enamorándome de sus muertos, anhelando su destrucción. Podría ser el Dios de todos los seres vivos del universo y también podría ser nada. Y entre todas las opciones elegiría un mundo ateo, es decir, ser nada: un mundo condenado a la aniquilación, un mundo…
Estoy tan aburrido Estoy tan aburrido que podría morirme ahora mismo y no por ello dejaría de aburrirme. (En realidad, confundo "aburrimiento" con una incierta de percepción de la "angustia". Pero si no ninguneo mi corazón llamándole aburrido no me siento contento (es decir, no siento que esté siendo justo: porque sólo existe justicia allí donde me desmorono). Y así cada palabra dicha con inocencia me abofetea, pero también creo que la hipersensibilidad es, en mi caso, una…
Reírse de uno mismo Reírse de uno mismo es la cosa más esquizofrénica que existe: aquí acontece el verdadero y perfecto desdoblamiento del yo. Al contrario que el amor propio, que necesita para amarse del reconocimiento de un otro que soy yo, el reírse de uno mismo implica por defecto la creencia (al menos en lo que dura la risa. ¿Por qué iba luego uno, si no, a sentirse inútil, zafio, sobrecogido por su propia acción de reírse de sí mismo? Este estado, que en parte se…
En la depresión existe un humor propio En la depresión existe un humor propio, producto tanto de la desesperación como de la apatía, un regocijo inconfesable por nuestras penurias, pues comprendemos que ellas, al aislarnos fatalmente del mundo y su tumulto, nos hacen únicos. Es quien consigue reírse de sí mismo al tiempo que penetra en el vacío o se hunde en la oscuridad, el que experimenta este regocijo con superior voluptuosidad, éxtasis enmohecido, donde la desesperación…
Flores ennegrecidas Flores ennegrecidas observaré cómo os pudrís en mis manos manchadas de sangre; respiraré vuestro beso sin aliento horizonte venenoso sollozante como un sol muerto; os rezaré cuando mis lágrimas bañen vuestros pétalos, como lluvia de aguijones y colmillos, le rezaré a un dios que rece. -Nadie, nunca
Lo irrelevante Lo irrelevante, por deseable que nos resulte, no existe en la belleza, sino en la fealdad: allí donde una (o ninguna) idea de belleza aparezca, ésta seguirá siendo relevante para el orden social e individual que la engendre, es decir, paralizante, hipnótica, evocadora, fútilmente mortífera. Querer acabar con la belleza, sólo para que unos pocos menos agraciados no se desmoronen ante su propia degradante imagen frente al espejo o la mirada de los otros (siempre…
Dulce soñar Dulce soñar y congojarme, cuando estaba soñando que soñaba, si un poco más durara el engañarme; dulce no estar en mí, que figurarme podría cuando bien yo deseaba; dulce placer, aunque me importunaba que alguna vez llegaba a despertarme: ¡oh sueño, cuánto más leve y sabroso me fueras si vinieras tan pesado que asentaras en mí con más reposo! Durmiendo, en fin, fui bienaventurado, y es justo en la mentira ser dichoso quien siempre en la verdad fue desdichado.
Un diablo incrédulo Disparo con el dedo a un hombrecillo arrugado sentado en un banco junto a un frondoso árbol. —¡Pero bueno! ¡Será posible!— Dice el viejo. Sonrío. ¡Y tanto que es posible! pienso, ¿Por qué las personas siempre dudan de lo que acaban de ver? Sigo mi camino y disparo con el dedo a un niño de unos siete años que acaricia a un perro. El perro me ladra y el niño me devuelve el disparo. La bala penetra por el abdomen, atraviesa el intestino grueso y sale por la…
Epílogo del hastío (En silencio, contemplándome) ¿Dónde está mi cuchilla? Ni muerto me apuñalaré con una navaja suiza o con un asqueroso sacacorchos. ¿Y por qué muerto no podré apuñalarme si vivo lo hice? ... (Otro espíritu condenado respondiendo con voz pesarosa) ¡Amigo! A usted le pasa que es un pregunton ¿Acaso no se da cuenta que está ya en el infierno? (Yo, contestando) ¡Claro! Y mi condena es contemplarme por toda la eternidad; ¿Cómo puede ser eso? (El condenado…
El evangelio de Outis Todas nuestras prioridades son puras aporías. Felicidad, amor, familia, libertad, poder, utopia... Ninguna conduce más que a frustraciones, todas igual de huecas. Nos hemos llenado la vida con toda una serie de imperativos imposibles, los cuales nos arrastran como corriente turbia de un acantilado hacia la insustancialidad total. Pero no es la vida la que está vacía, sino todo lo que está a su alrededor, quimeras residuales. No aceptar deberes, huir de…