Para entender el dolor, para pretender ayudar al otro con consejos sanos, debemos haberlo transitado y sufrido... el desamor, el abandono, la traición, el engaño, la soledad, la degradación, él rechazó, la envidia, la pérdida, la falta, etc. No son cosas que enseñan en una escuela, estas lecciones no entregan diplomas que más tarde colgarán en la pared, estas marcas se llevan en la piel, quedan marcadas en el corazón y solo cuando las sentimos podemos comprender y ayudar a sanar a alguien más. Para entender el dolor hace falta empatía, hay que saber ponerse en el lugar del otro, sin egos, sin juzgar, es poder sentir en carne propia lo que siente, aunque no estemos en la misma condición, esto lo podemos leer en libros, pero no podemos llevarlo a cabo, si no lo vivimos, podemos tener un indicio, pero sin la propia experiencia podemos hundir en lugar de ayudar. La vida y sus altibajos no está oculta entre páginas, no se lee, se transita y hay que sentirla para saber lo que en verdad es.
2 comments
La vida es una experiencia. A mis 34 años estoy entendiendo eso, que la vida es una experiencia. Y que cada quien tiene sus propios demonios. No tienes idea cuanto soy aconsejado por personas que realmente no quieren empatizar conmigo sino más bien, hacerme sentir como un quejumbroso pero de una manera sutil. Lo bueno es que me considero un aprendiz de la vida. A fin de cuentas todo pasa y algo se puede aprender. De la cuna a la tumba es una escuela decía Facundo Cabral. Saludos
Hola amiga, yo creo que la clave para ser feliz y llegar a ser alguien en la vida de manera digna, hay que ponerse en los zapatos del otro. Mi mamá sabe decir: Hasta que no ayudes a otra persona, no sabrás lo que el-ella siente. La imagen te quedo genial, se nota que sabes dibujar muy bien, te felicito amiga.