Donde hay amor, hay comunicación y respeto, por lo tanto, la infidelidad no tiene lugar. Cuantas veces uno calla para no lastimar o para que el otro no se enoje, y si se enoja, que. Créeme, es preferible enfrentar la tormenta que ser víctima del huracán y este último llegará y cuando lo haga ya no quedará espacio para callar nada más. Cuando los límites sobrepasan la lógica, cuando uno ya no ve más caminos y en lugar de hablar, prefiere callar o correr a otros brazos, no hay mucho porque luchar. Cuando comenzamos una relación siempre la colmamos de expectativas, las nuestras para ser más exactos y nos olvidamos de que el otro es un ser individual o nos olvidamos de que nosotros lo somos. Amarse es elegirse aún sabiendo, que separados la vida sigue. Amar no es limitarse a las exigencias de alguien más, pero en ocasiones nos olvidamos y en lugar de enfrentar las diferencias y buscar solución o darles fin, terminamos por actuar mal. Siempre se justifica la mentira o el engaño bajo términos como: no sé lo que paso, me sentía sola, y ese tipo de excusas no se justifica diciendo: si yo le hubiese hecho tal o cual cosa. No te engañes, todos sabemos cuál es el motivo y todos somos conscientes de lo que resultará al final. Quien engaña no tiene la capacidad de hacerse responsable de que algo anda mal y lo esconde buscando eso que le complemente, teniendo una actitud destructiva, egoísta y aquel que sabe y calla o que aún sufriendo perdona o al menos eso dice, mientras que el dolor del engaño hace estragos en su corazón con cada latir son igual de responsables de lo que les toca vivir. Las infidelidades lastiman más profundo de lo que uno cree, abre heridas que no son fáciles de cerrar. Errores cometemos y miles, esa es la manera que encuentra la vida de ir situándonos en hora y lugar, haciéndonos vivir experiencias con el fin de aprender y siempre de sumar. Los que mienten o engañan antes de hacerlo a otros se lo hacen así mismos, esa es la vida que proyectan y eso es lo que la vida les dará a no ser que cambien, de no hacerlo, algo similar a lo que hicieron les pasará y será esa experiencia la que lo hará despertar, o no... seguirá repitiendo esa historia una y otra vez. Si estás con alguien que te engaño, siempre vivirás con la intriga, acechando, recordando en el tiempo aquel dolor, pensando que en algún momento vas a volver a ser feliz como antes, pero como antes ya no hay nada, quien lo entiende termina esa relación y se va, se va porque se valora y porque desea para su vida algo mejor y la vida eso le dará. En nuestro interior sabemos a la perfección que está bien y que está mal, si logramos comprender que amarse es elegirse y no una obligación, seguramente dejaríamos de hablar de infidelidad.
No comments yet