En muchas ocasiones en la edad temprana a las niñas se les da un papel que no le corresponde donde ella es la mama de una muñeca, quitándole desde ese momento su inocencia, su luz, su tiempo para crecer, su infancia; que lindo seria por el contrario decirle que esa muñeca es ella misma que hay que cuidarla, darle alimento por que tiene hambre, vestirla para que este bonita, acostarla porque debe descansar, peinarla para que se vea hermosa, consentirla porque se lo merece, besarla porque la amas. ¿ como seriamos entonces ?; creo que muy diferentes; cosecharíamos el amor propio, el aprender auto amarnos con ternura, con mimo, con cuidado y esa fragilidad al sostenernos. Creo que podemos invertir el tiempo; si esa muñequita es nuestro reflejo y lo que no hicimos en la infancia lo realizamos ahora; ese arte del aprender el auto querernos. Si es posible, a practicar, es el momento; aunque el tiempo nos indique que ya hemos crecido.
No comments yet