Ya no estaba rota cuando nuestros caminos se cruzaron, ya no me permitía proyectar mis ideales en otros rostros, hacía tiempo que había dejado de lado los cuentos de fantasía, las ideas pre impuestas de alguna vez ser la princesa. No sería aquella que fui, de lo vivido solo guardo la experiencia, por lo que no buscada pasados perfectos ni futuros prometedores, si no, presentes sinceros. No buscaba quien me sostenga y ya no sería esa mujer que todo lo entrega. Me conoció algo ermitaña y soñadora, un poco loca e impredecible, innegociablemente libre y por sobre todo despierta. No nacimos cuando nos conocimos, no moriremos si termina, cada amanecer es un nuevo comienzo y nos elegimos todos los días.
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Como usted lo ha dicho cada amanecer es un comienzo de nuestras vidas, adelante amiga no se aflija, feliz domingo