Antes de nacer, cuando apenas somos espermatozoides, nos apresuramos hacia un destino que lo cambiará todo, peleamos, empujamos, mordemos y quitamos de nuestro camino todo lo que nos estorbe y nadie nos presiona, lo hacemos por qué para eso estamos ahí y solo deseamos llegar a nuestra meta aunque nuestros competidores sean millones, antes de ver la luz del sol por primera vez ya luchamos la batalla más importante de nuestras vidas la de entrar al óvulo. Y nadie nos obligó, fuimos nosotros solitos los que elegimos y dimos lo mejor de nosotros para ganar esa carrera. Por lo tanto, solo nosotros sabemos el motivo por el cual lo hicimos, puede ser que en el camino nos hallamos olvidado y le estemos preguntando a terceros, pero la respuesta solo la encontraremos adentro, así de profundo debemos ir para encontrarnos verdaderamente.
No comments yet