No teníamos un proyecto… tu proyecto, ¡era yo! No te enamoraste de mí. Te enamoraste de lo que creías podías hacer de mí. Olvidaste que yo existía antes de conocerte y pretendías que volviera a nacer, tan solo, para complacerte… No te enamoraste de mí… de haber sido así, no hubieses pretendido, ¡hacerme diferente! Tarde en darme cuenta, pero al final lo comprendí, tú no eras mi destino… eras el puente. Quien no sabe amar… manipula. Quien no se ama lo suficiente, se deja manipular. La verdad nos hace libres y quien ama acompaña en el vuelo.