Cuando comenzamos a despertar, parece que todo lo que nos rodea se pone de cabeza, cuando entramos en este camino y lo hacemos de corazón, trabajando cada aspecto, realmente entregando nuestra esencia, todo se ve afectado y lo que dábamos por hecho comienza a disolverse, aunque otro tanto permanecerá igual. Muchos se quedarán, pensando que si no funcionó a la primera, no era el camino correcto, otros simplemente no aceptarán la verdad y preferirán seguir dormidos. Despertar es enfrentarse a mucho más que a verdades negadas, también es enfrentarse a sí mismo y a lo que te rodea, es pararte de frente a todo aquello que venías sembrando, nadie nace sabiendo por ese motivo, cometemos errores y en algún momento nos veremos con la obligación de pagar la cuenta. No podemos simplemente borrar el pasado, para que el cambio se manifieste tendremos que revisarlo y si es necesario enfrentarnos a él. Cuando estamos dentro de un círculo vicioso o nocivo no somos capaces de notarlo a simple vista, no es hasta que nuestra alma grita que nos percatamos y buscamos una salida, pero ese círculo sigue ahí y está formado por variadas energías, ellas no dejarán que te libres tan fácilmente, buscarán la manera de cegarte para que vuelvas a caer, eso es a lo que te enfrentas. A su vez, en nuestro interior se libra la peor de las batallas, todos tus Yo gritando y pidiendo atención al mismo tiempo, por lo que no solo por fuera nos vemos atacados, también sentimos el temor adentro. Parece que despertar duele más que seguir dormido, enfrentarnos a nuestros demonios, dar luz a nuestras vidas, alejarnos de lo que nos lastima, abrir nuestras alas, buscar nuestra verdad, nos saca de nuestra zona de confort, de lo que se nos es conocido y da miedo, pero créeme que es preferible enfrentar la tormenta que seguir viviendo en la agonía, después de todo sería mejor que duela una sola vez y no toda una vida. Despertar es deshacernos de todo lo que nos sobra, de todo aquello que no está vibrando en nuestra sintonía, es despojarnos de nuestras viejas creencias y también es dejar ir a quienes no están alineados con nuestro propósito, es como resetearnos a nosotros mismos. Al principio la incertidumbre puede hacer que tropieces y hasta que dudes de seguir por este camino, pero no olvides que para poder encontrar tu verdad, debes hacer silencio y la soledad podría ser en este caso tu mejor compañía. Cuando la tormenta pase comprenderás por qué debía ser así... todo tendrá otro color, verás el amor manifestarse ante ti, lo verás en todas partes y en todo Ser. Eres tú, enfrentándote a ti mismo, haciendo un balance, limpiando tus tierras, sacando las espinas y eligiendo que sembrar, si lo que haces lo sientes desde lo más profundo de tú ser, confía.
1 comment
De acuerdo con usted, necesitamos un despertar o quitar la venda de los ojos, para poder cambiar hay que hacernos una limpieza profunda,no es nada facil, porque vienen muchas cargas, pero si se puede.