Las cosas no siempre son como uno lo imagina mucho menos cuando ponemos expectativas en manos de terceros, creer en el mito de que seremos el oasis de alguien más o que verán en nosotros lo mismo que vemos en ellos, cuanta imaginación, puesta sobre esos amores fantásticos que ves en las novelas, sin sospechar que esa novela que consumes, es la novela de alguien más y así vas buscando el individuo que se adapte a esa fantasía. El amor... que será el amor, que será de la llama gemela. Está tan desvirtualizado lo que es el amor que aún nuestro cerebro antes de realmente entenderlo sobre él proyecta su deseo. Ese deseo constante, que tiene aquel ser que vino a este mundo, con esa misión y se da golpe tras golpe, casi al borde de creer que no va a pasar. No todos los seres vienen a este mundo a Amar... aunque lo hagan, no será esa su misión. Pero hay otros tantos que sí... Todo es cuestión de aprender. La espiritualidad no siempre tiene que estar acompañada de la soledad. El amor compartido, puro es el secreto. Mostrarte tal cual eres, confiar en que existe ese roto que va a acompañar al descosido, el amor no es culebrón de novela, no es película romántica, el amor es el motor de nuestras vidas. Amate a ti mismo, acéptate, toma buenas decisiones, observa los caminos, debes recordar todo lo vivido y sufrido y déjate llevar... Amate a ti mismo, da lo mejor de ti, sé tu mejor versión y prepárate para observar como todo tu mundo gira y cambia. No por nada se dice que, este cambia cuando lo haces tú,
No comments yet