Vallamos lejos donde no mora la opinión del otro, donde nos reconocemos como individuos y aceptamos nuestra diversidad, dejemos de pretender que todos somos iguales, dejemos de instalar que para encontrar el equilibrio debemos pertenecer a un bando, somos todos distintos y olvidamos que el propósito debería ser el mismo, aunque es evidente que no lo es. Estamos mal enseñados, total y completamente corrompidos y nos alejamos sistemáticamente de todo aquello que nos hace bien, nos perdemos entre maquillajes y egoísmo, no somos capaces de cortar las cadenas, todos formamos parte de un sistema nefasto siempre fue así; sin embargo, seguimos esperando al salvador pretendiendo que otro haga por nosotros el trabajo, entregando nuestra vida a cambio de un perdón que nunca llega, negando nuestra naturaleza, haciéndonos ajenos a la creación, creyéndonos dioses, buscando el ideal en un futuro incierto y apostándolo todo sin obtener nada a cambio. Nos perdemos tratando de encontrarnos, nos olvidamos de vivir buscando la verdad, nos llenamos de conocimiento, pero nos olvidamos de sentir. Así que vayámonos lejos donde nada importe a tener un momento de vida terrenal, a disfrutar de los nuestros, para poder respirar profundo y para disfrutar sin impedimentos, para tomarnos un descanso, alejarnos del bullicio y aquietar la mente que lo que nos pertenece no sé irá a ningún lado en ocasiones es necesario alejarse para que lo que es nuestro nos encuentre.
2 comments
Que profundo tu escrito. Es cierto que vivimos en un mundo donde lo que pensamos que es importante resulta ser secundario por completo y por darle importancia, nos perdemos muchas veces en banalidades, sin percatarnos donde está la verdadera vida. Me encantó 💖
Estoy en esa etapa donde me contento más en las experiencias, en el sentir y la vivencia que en el conocimiento. Que si bien es importante, no ocupa la posición más importante en mi vida. Buen post