Tanto tiempo adormeciendo lo inevitable, sin escucharse, que ese día, cuando tocó a su puerta la realidad, ni tiempo le dio a pensar, se filtró por la rendija y se instaló en su pecho, le dolió en el alma enfrentar esa verdad, nunca había reparado en que todo lo no dicho podía carcomer de esa manera su sentir, simplemente cayó rendida al comprender que ya no sentía. Nunca imagino que ese cuento del que había sido protagonista había llegado a su fin, estaba tan enfocada en hacer bien su papel que se había olvidado de ella, y en su intento por encontrarse descubrió que, aquello que tanto se esforzaba por sostener, había desaparecido. Mil preguntas vinieron a su mente en el preciso momento en el que entendió, que había prometido amar hasta la muerte y la vida, intentando cumplir, se le escapó. Nos impusieron este pensamiento de que aquello unido (por …) no debía ser separado (por…), pero nadie hablo de la falta de amor, de que las personas cambian, de que en el camino puede haber separación y por el que dirán o por la creencia que se profese, pareciera una obligación quedarse en donde no se respira, en donde se muere lentamente la ilusión; sin embargo, cuando el corazón decide, ya no queda nada que lamentar, más que el hecho de quedarse en donde ya no se pueda amar. Es cierto que hay amores que duran toda una vida y también es cierto que puedes pasarte una vida intentando “amar”… lo que no te dicen es que tú eliges si te quedas o te vas, puede parecer egoísta pensar en uno y decidir volar, pero, más egoísta es quedarse sin que tú y el otro descubran lo que es… amar de verdad.
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Hola Orodrigarm, tengo como la impresión que eres reservada, que no eres muy dada a la interacción y he tratado en lo posible leerte en silencio y solo dejarte un corazoncito en señal de que estuve por tu casa, pero me es complicado en ocasiones leer tus letras profundas y no dejar un comentario, disculpa es más fuerte que yo... Como en este caso que te estoy leyendo y no puedo evitar estar de acuerdo contigo y expresarlo, porque es así, las personas no debe estar juntas por obligación, por costumbres, por conveniencia ni por otro motivo que no sea el placer que les produce caminar juntos por la vida, la alegria que le produce la compañia del otro y por el amor que los mueve a protegerse, a cuidarse y a sostenerse cada día. Obligado nada funciona, como dice el dicho "obligado ni un vaso de agua" Me disculpo por dejarte un comentario, porque a veces es mejor pedir disculpa que permiso 😊. Me gustó mucho tu escrito. Saludos y que tengas feliz noche