Piénsalo, cuanto te costó a ti entender lo que ahora entiendes. Cuáles fueron las caídas y cuáles son las marcas que llevas en la piel... esas, que dan crédito a todo lo que has vivido. Cuando fue que te diste cuenta de que habías despertado de este largo sueño, cuando comenzaron a caerse tus velos. Cuantos fueron los corazones en los que clavaste tus espinas, cuantas son las lágrimas que se derramaron en tu nombre, a cuantos miraste de reojo, Dime: a cuantos seres has juzgado, cuantas veces dejaste a tus demonios manejar tu vida, cuantas veces fuiste el victimario. Aun así lograste hacer ese cambio y fue a tu tiempo, de que otras maneras podrías haberlo hecho. Dime... sabiendo lo que ahora sabes y con todo lo que aún no sabes... también. Acaso puedes juzgar a quien no encontró su camino, puedes enojarte con quien piensa diferente, con quien va a su ritmo. Puedes reclamar justicia pero, es justo ir en contra de "inocentes" que quizás están perdidos y lejos de casa. Esos al igual que tú, tienen su propio proceso de vida, un proceso que nunca termina, algo que cambia constantemente, que transmuta, que trasciende, que tiene luz y oscuridad en el que día tras día, sigues aprendiendo... algo tan inmenso que ni la muerte lo detiene, podrías llamar a eso justicia. Antes de molestarte y querer aleccionar a alguien más, apela a la empatía, la empatía te muestra mucho más de lo que se cree, desde ella se pueden realizar juicios sanos, en donde quien se beneficia siempre es uno mismo y no tiene nada que ver con el egoísmo, nos conecta directamente con nuestra sabiduría, estuvimos donde está el otro alguna vez, este es un camino en subida y no todos podemos lo mismo, al mismo tiempo y de la misma manera. Algunos vienen a vivir experiencias distintas a las nuestras, con sus propias creencias y teorías, este camino tiene infinidad de niveles y no todos nos iremos de este mundo habiendo vivido lo mismo. No te enojes con el otro, al menos utiliza bien tu juicio, el juicio bien utilizado también tiene mano dura, pero no lástima, no denigra, quizás ignora pero no por actuar indiferente, sino por recordar que todo tiene su propio tiempo y debe respetarse así como nosotros pedimos que ser respeten los nuestros. Empatía es todo lo que se necesita, la mayoría de las veces el que se enoja... pierde.
1 comment
Consciencia! Cuando se es consciente la empatía surge. Vemos diferente y mucho de eso viene luego de quitarse una cuántas pieles. Muy buen post! Abrazos!