Somos como un globo repleto de emociones en un entorno plagado de alfileres. Avanzamos inflados de sueños, ilusiones delicadas y palabras que aún desconocemos cómo resguardar. Cada alfiler representa una mirada crítica, una opinión no solicitada, una indiferencia inesperada o una pequeña traición que duele más de lo que debería. Sin embargo, seguimos adelante con precaución, intentando no rompernos. En ocasiones, explotamos. No porque seamos frágiles, sino porque nadie nos…