Muriéndome del Frío en la Montaña. Nos invitaron para un Reencuentro Familiar. Donde se reunirían muchos familiares después de tanto tiempo sin estar todos juntos. Aquel día viajamos en un camión 750 en donde íbamos un poco de gente amorochados como sardina en latas, echando cuentos, chistes y también se iban echando los tragos. Nos reímos demas con un primo que le llamaban pezuña de gallo (risas). El Reencuentro era en Sabana de Piedras un lugar ubicado en las Montañas de Caripe, que para ese tiempo estaban más, mucho mas frías que ahora. Al llegar fue algo muy bonito saludar, bendecir y ser bendecidos por tanta gente. A veces con pena porque no sabía a quién pedirle la bendición de tanta familia que no conocía. En esa oportunidad nos llevamos a dos amigos que no habían ido por esos lares y no pensaban que se les iba quitar hasta las gana de bañarse, el agua estaba helada y no hubo poder humano que los convenciera de que se bañaran y así mismo se cambiaron para la fiesta que sería en un club del pueblo. Como yo si sabía lo frío que era, me la di de guapa y me eché ese baño de agua helada y para completar en la intemperie. El baño era fuera de la casa, sus paredes de zinc y sin techo, el agua almacenada en tambores y con cada toporito de agua que me echaba era un grito y el cuerpo se estremecía de tanto frío. Pero para completar a mi Tía Nancy se le ocurrió comprarnos a mi hermana y a mi la ropa que nos pondríamos para la fiesta, que constaba de una mini falda y una camisita que solo nos cubría la parte de adelante y la espalda quedaba al descubierto solo con unas tiritas que sostenía la parte delantera. La verdad parecíamos 2 modelitos de pasarela, pero a pesar que sabíamos que hacía frío por esos lugares no imaginamos que ese día estaba al extremo. La neblina era tanta que no podías ver a 100 metros de distancia, ni las imponentes montañas se podían visualizar. Bueno así mismo casi desnudas para la ocacion nos fuimos a la fiesta, lo peor fue cuando vimos a los nativos del lugar estaban forrados de pies a cabeza, con botas y hasta guantes. Nosotras con esa ropita y unos gorritos tejidos, éramos el centro de atención, unos hasta se burlarian, otros se comparecieron del frío que valientemente estábamos aguantando. Lo que si les puedo decir es que las miradas estaban puestas en nosotras y aunque fuera de lugar, estábamos bien lindas, modestia aparte pero así eramos bellas. Apartando todo el bochorno y el inclemente frío que nos estaba matando mientras estábamos afuera del club porque se fue la luz para completar y duramos como una hora afuera conversando y saludando. Lo pasamos genial un día que no olvidaré jamás. Cuando llego la luz el frío se fue para el caraj....porque lo que fue de esa pista de baile no me sacaba nadie, baile demás, recuerdo que con mi tío Orangel baile bastante Guarachas, Raspa Canilla y merengue Dominicano mis favoritas para mover la cintura, cintura. El cometido fue logrado y la familia se integró, disfrutamos demás por que se extendió por 3 días de fiesta. Con campeonato de softbol en la plazoleta, bolas criollas, juegos de cartas, eso era truco y recontar truco todo el día y trago parejo para el frío. Bueno yo no bebo, pero me emborrachaba con el solo olor (risas). Hacen 20 años de aquel día y lo recuerdo como en la hora. Muchas otras cosas pasaron.... Imagen a manera de ilustrar las hermosas montañas de Sabana de Piedras. Tomada de: https://pixabay.com/es/photos/montañas-alemania-naturaleza-653 Esperando que sea de su agrado y me acepten el post. No he pegado una en este canal.
1 comment
Muy interesante tu gran historia y esa aventura que pasaron. De verdad que ese lugar y es por su frio. Me supongo que al bar donde estaban es el famoso bar rompe huevo, que queda en la avenida principal del pueblo. Yo estuve alli desde el lunes y regrese ayer. Habia demasiado frio mi amiga y me encanta que las hayas pasado de maravillas.